Contracrónica

El protocolo de la investidura

Es el día grande de Capitulares donde los familiares presumen de niño concejal

CórdobaActualizado:

El día de la investidura es el que el edificio de Capitulares se pone guapo aunque ello sea estéticamente inviable dado que el Ayuntamiento, bonito, lo que se dice bonito, nunca fue. Días antes, los funcionarios de la casa pulen el suelo y en Protocolo sacan del desván los trajes de macero y el de gala de la Policía Local.

El de la investidura es el día de las familias que enseñan con orgullo que el niño les ha salido concejal. Por eso tiene que haber un protocolo que manda a los habituales (periodistas y asesores variados) a la puerta del cuarto de baño, que es donde se instala el centro de prensa que consiste en dos teles, unas mesas y unas sillas.

El salón de Plenos se reserva para los VIP y los familiares directos. Ayer, el VIP-VIP era Juanma Moreno, que celebró la noche previa la Alcaldía con José María Bellido. Se desconoce si tiene entradas para Rosalía. El presidente de la Junta tenía un buen motivo. El mandato popular de Córdoba equilibra el mapa del poder municipal. En la sala de juntas del Gobierndo andaluz tienen quien les coja el teléfono.

Los dos exalcaldes populares (Nieto y Merino) y dos de IU-PCA (Anguita y Manolo Pérez) estuvieron presentes en sus correspondientes lugares protocolarios. La otra ex, Ambrosio, en su inaugurado papel de jefa de la oposición. La corporación, bajo mazas con un equipo que Protocolo ha tenido que improvisar. Se echaba de menos la figura de Luis Cabedo, el histórico portero mayor de la casa fallecido hace años, que era el alma de estas ceremonias. Entre las anécdotas, el presidente de la mesa de edad, el edil socialista José Rojas, que ha pasado de ordenanza municipal a investir al alcalde.

Bellido rompió el «abrazómetro» convertido en el «golden boy» del PP andaluz. Hubo que rescatarlo para que firmase los primeros papeles del mandato, el acta de arqueo (los dineros de la caja) y el inventario de bienes municipales. Ocupó por primera vez el despacho que se conoce como «la bombonera» en el argot municipal.

Fue la primera vez que en la ceremonia se cuelan las promesas creativas. Vox, por España. Alba Doblas, por su condición republicana. Beatriz Pedrajas, jefa de Podemos, por los derechos humanos. Hubo algunos pitos en el patio que es donde se acomoda a los equipos de apoyo. Los más activos, los de Cs, que son los que estaban ayer hiperventilando. Se entiende. Es la primera vez que gobiernan.