La alcaldesa, Isabel Ambrosio, y el presdiente de Diputación, Antonio Ruiz, en una rueda de prensa
La alcaldesa, Isabel Ambrosio, y el presdiente de Diputación, Antonio Ruiz, en una rueda de prensa - Valerio Merino
POLÍTICA

Así ven en el PSOE la pugna por presidir la Diputación de Córdoba: «No debe ser escondite de perdedores»

Voces relevantes de los socialistas analizan la batalla y lanzan recados a las aspiraciones de la alcaldesa saliente de la capital

CórdobaActualizado:

Como en la serie de Juego de Tronos, en la Diputación de Córdoba, terreno de tensiones entre las dos familias socialistas (sanchistas y susanistas), puede acabar sucediendo cualquier cosa. Desde un enfrentamiento cruento por la Presidencia a un acuerdo que no haga correr la sangre, que se vertió con la confección de la lista de las generales, h echa en Córdoba y enmendada en Madrid.

De hecho, ABC Córdoba ha contactado con voces relevantes en el PSOE de Córdoba que se muestran convencidas de que habrá unacuerdo entre corrientes e incluso abren la puerta a que siga dirigiendo la institución provincial Antonio Ruiz, alcalde de Rute -volverá a ostentar el bastón de mando en este municipio, donde ganó apoyos- y máximo exponente en Córdoba de los susanistas, pues es secretario provincial de los socialistas.

Tras las municipales, él se ofreció para seguir en el cargo y dijo confiar en que haya «perfecta sintonía» entre Ferraz, la sede nacional de las siglas del puño y la rosa, y la dirección provincial, que hará la propuesta sobre quién debe ocupar el trono del Palacio de la Merced, si bien decide Madrid. La Diputación se torna una plaza codiciada teniendo en cuenta que el PSOE tiene menos instituciones donde colocar a los integrantes de su aparato y que Pedro Sánchez quiere dejar claro su poder ante una Susana Díaz en horas bajas.

Un interlocutor de peso en la corriente sanchista, que prefiere mantener el anonimato (como todos los participantes en el reportaje) admite que «hay movimientos». «Se está hablando a un nivel donde se pueden tomar decisiones, en el eje Córdoba, Sevilla y Madrid», indica. Considera que «Ruiz no dará batalla» por la Presidencia. El interlocutor da a entender que los susanistas tampoco guerrearán con otro candidato: «La gente que sabe de política conoce en cada momento qué toca: ahora toca integrar al diferente». No se puede olvidar que en Andalucía los susanistas son la mayoría. Ahora bien, este sanchista no hace un planteamiento de derrota o victoria de bandos en la Diputación. Porque defiende que, para llegar al consenso, los socialistas de la provincia deberán transitar «un camino difícil, pero creo que se conseguirá».

En la conversación, es momento de poner sobre la mesa, los nombres que están apareciendo en las quinielas para dirigir la Diputación: elalcalde de Montilla, Rafael Llamas (acaba de lograr mayoría absoluta y se mueve en la línea del sanchismo), la regidora de Moriles, Francisca Carmona (ha revalidado su mayoría absoluta y está más en la onda de Susana Díaz) y la primera edil de Córdoba, Isabel Ambrosio, que no ganó los comicios y entregará el bastón de mando el sábado. «Todo eso es verosímil», responde este interlocutor, pero, luego, pone un «filtro» para dirigir la institución provincial. Considera que debe ser alguien a quien las elecciones le hayan «dado prestigio y reconocimiento».

«Entiendo que Isabel Ambrosio se cae de ahí. La Diputación no puede ser escondite para perdedores», sentencia. Pero no todo el mundo respira del mismo modo en el sanchismo. Un edil de un municipio de Córdoba enrolado en esta familia del socialismo cree que «Antonio [Ruiz] seguirá». «Pero no será por Pedro Sánchez ni por Susana Díaz», afirma. Él da dos factores. Uno es que se mide, a su juicio, con «opciones que vienen de perder» las municipales, con lo que saca de su quiniela a los regidores de Montilla y Moriles. Y el otro es que, si la dirección provincial propone que siga, lo que hace es plantear que continúe como presidente de Diputación quien fue elegido mayoritariamente por los militantes como líder en Córdoba del PSOE.

Cree que las dos corrientes «nos vamos a poner de acuerdo al final. Esta vez es la que más posible lo veo». «Antonio [Ruiz] puede ser el hombre del consenso. ¿Por qué no?», añadió. Eso sí, no da cheques en blanco. «Hay muchas cosas que cambiar en Diputación» en políticas y equipos -«Que no sean siempre los mismos»-, advirtió. El foco se pone sobre el sillón principal, pero hay más variables en la negociación.

Ambrosio y la herida interna

La siguiente en intentar arrojar luz es una socialista con muchas horas de vuelo en las instituciones y en el PSOE cordobés. Advierte a las primeras de cambio que no está en el núcleo de las decisiones, pero su «intuición» es que continuará Ruiz y que «habrá acuerdo». Parece que está habiendo la voluntad de «negociar y de integrar». «Se nota cuando hay preocupación y nerviosismo. No veo nada de eso», sostuvo.

Cuando se le ponen sobre la mesa nombres que suenan, se queda con el del alcalde de Montilla. «No se ha postulado ni él tiene conocimiento de nada de lo que están diciendo ni nadie ha hablado con él», defiende. Y luego pasa a Ambrosio. Considera que no «lo tiene fácil». Recuerda que ella «puso la lista de las municipalesque quiso en Madrid y el resultado no ha sido bueno. Apostó y no le ha salido». Es una forma elegante de aludir a que la alcaldesa saliente de la capital dejó heridas internas después de que se rebelara contra la dirección provincial y lograra que Ferraz le permitiera hacer la «plancha» que quería y con la que luego no retuvo el bastón de mando. La resolución de este juego de tronos se producirá en unas tres semanas.