Rosalía, en los Grammy Latinos
Rosalía, en los Grammy Latinos - Efe
Noche blanca del flamenco

Los requisitos de Rosalía en Córdoba: toallas de colores, pantuflas, jengibre y chocolate salado

La organización del concierto requiere dos tráiler y varios autobuses para el equipo, compuesto por unas 60 personas

CórdobaActualizado:

Hubo un tiempo en la música popular en que los grupos pedían una televisión en el camerino para poder destrozarla. Hoy demandan agua a temperatura natural y que no haya comida basura. Signo de los tiempos. Repasar las características del concierto por Rosalía, todas ellas establecidas en el contrato, establecen esa nueva forma de trabajar de los grandes «shows» de la música internacional. La autora e intérprete de «Malamente» pertenece ya, por derecho propio, a esa esfera.

Rosalía no es Rosalía. Es todo una estructura de unas sesenta personas de las que treinta conforman el personal técnico y otras tantas el equipo artístico compuesto por bailarinas, palmeros, asistentes de vestuario, peluqueros o maquilladores. Los flamencos-flamencos, mejor deberían abstenerse de un espectáculo basado en el «sample», las pistas pregrabadas, el «autotune» y los nuevos lenguajes que se plasman en la música urbana. Todo el personal se mueve en dos autobuses y en otros dos trailer de 26 toneladas cada uno al que el Consistorio tiene que buscar aparcamiento en un lugar cercano a la plaza de toros y constantemente vigilado.

El contrato es extremadamente preciso en las condiciones requeridas. Desde el procedimiento de montaje de la luz hasta las características del catering que reclaman los artistas. Rosalía no pide la Luna. De hecho, sorprende porque es bastante sencillo. Minucioso pero simple. Toallas de colores determinados, pantuflas, un número concreto de botellas de agua, un espejo y algunos elementos que sí se salen de lo común: raíz de jengibre, chocolate negro salado, infusiones, miel orgánica o fruta fresca. Dado que se trata de una actividad física bastante fuerte, el personal pide refrescos con sales y algunos frutos secos concretos como anacardos. Madonna pedía rosas blancas con el tallo cortado con quince centímetros. Nada de eso aparece en las especificaciones. De hecho, para cenar solo piden unas pizzas aunque animan a contar en el catering con la gastronomía de cada zona previamente aprobada por el equipo de la artista.

El informe municipal sobre la materia avanza un espectáculo donde lo visual primará sobre los elementos que podrían hallarse en un espectáculo habitual de la Noche Blanca del Flamenco. Por ejemplo, el escenario estará literalmente forrado de pantallas led. En torno a ochenta metros lineales de este tipo de tecnología que aporta espectáculo puro a la música.

El Ayuntamiento de Córdoba entiende que se va a hacer un buen negocio. Las estimaciones del sector recogidas por los informes técnicos aseguran que el coste del mismo espectáculo en el Primavera Sound de Barcelona «sobrepasará con creces» los 150.000 euros. La diferencia es que en el festival de la ciudad condal estaban programados varios grupos en el mismo escenario por lo que no era preciso la estructura de producción que arrastra Rosalía para poner en directo su propuesta musical. Es preciso, incluso, cierta maquinaria pesada para el desarrollo del montaje como toritos y grúas. El contrato que se va a cerrar forma parte de un todo porque la artista ha diseñado un espectáculo indivisible con un equipo humano y unas estructuras materiales concretas.