Un campo de trigo
Un campo de trigo - ARCHIVO
AGRICULTURA

La sequía y los bajos precios apuntillan el cultivo de trigo

La superficie plantada en la provincia cae en picado, en gran parte por la poca rentabilidad y el desfase de los precios

CÓRDOBAActualizado:

El cultivo de trigo se encuentra en serio peligro de extinción en la provincia. La climatología adversa y, principalmente, la escasa rentabilidad de este cereal obligan a los agricultores a adoptar otras alternativas. El presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, señala a ABC que, en general, «hay un descenso generalizado de los cultivos herbáceos, como son el caso de la remolacha o el algodón, que van reduciéndose poco a poco». Y los cereales no remontan, es decir, no ocupan las hectáreas en las que no se siembra herbáceos. El peor parado de todos es el trigo. Así lo confirma el presidente de la patronal, que señala que este cereal «está en un decaimiento contínuo en superficie plantada por su falta de rentabilidad».

Las cifras hablan por sí solas. En las dos últimas cosechas, sin contar la de 2017 al no haber cifras definitivas, la superfice de trigo sembrada cayó en 2.006 hectáreas. O lo que es lo mismo: de las 84.314 hectáreas con trigales en 2015 se pasó a 82.308 en 2016, según los datos de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.

Una de las causas de esta caída, que no es nueva, hay que buscarlas en los escasos precios que se pagan al agricultor y, sin embargo, el alto coste que paga el consumidor por el producto de este cereal.

Ante esta situación, muchos agricultores están transformando sus cultivos de trigos en leñosos como el olivar o el almendro, más rentables en este momento; y en otros casos, optando por abrir el abanico y buscar alternativas a las rotaciones tradicionales de trigo-girasol.

Pero el problema para transformar estos cultivos, que es lo que echa para atrás a los agricultores, es la falta de agua para regadío. Así lo indica el presidente de Asaja, quien señala que «el agua para regadío es escasa en Córdoba». A su juicio, sería un ideal poder cambiar la surperficie de secano a regadío, pero para ello hace falta contar con agua para poder plantear alternativas al trigo», indica el presidente de Asaja Córdoba.

«Hoy día, tal y como está la situación, los cultivos permanentes como el olivar o el almendro son el refugio de los agricultores», matiza el dirigente de la organización.