Sergio de Lope, durante una entrevista en la Alameda de Hércules en Sevilla
Sergio de Lope, durante una entrevista en la Alameda de Hércules en Sevilla - Vanessa Gómez
CULTURA

Sergio de Lope, de Priego a Nueva York con su flauta: «El flamenco me hace sentirme libre y yo mismo»

El artista triunfa en Estados Unidos con su fusión del arte jondo y el jazz y prepara un nuevo disco

CórdobaActualizado:

Sergio de Lope tiene nombre de viejo hidalgo español, pero es un tipo de hoy, treintañero como cualquiera. Músico formado en el Conservatorio Superior de Córdoba; padre de familia. Un artista que nació en 1985 en Priego, y que en la flauta ha encontrado una extensión de sí mismo. Aunque se formó en música clásica, reconoce que fue el flamenco, género en el que ahora triunfa, «el que me hizo libre». En Estados Unidos se encuentra este fin de semana Sergio, como protagonista del Flamenco Festival, que lo ha llevado a Nueva York junto a artistas de la talla de la bailaora Sara Baras o del pianista Chano Domínguez.

Esta veterana cita musical, que dirige el cordobés de Carcabuey Miguel Marín, es uno de los mayores escaparates flamencos que existen, por lo que en la carrera del artista prieguense supone un salto de primera magnitud. El músico resume su presencia en esta cita «como uno de esos momentos que uno espera toda una vida». «Le doy gracias al universo por haberme regalado una noche tan especial», explica tras ver lleno hasta la bandera el Joe’s Pub Theatre de la neoyorkina Lafayette Street y agradecido a los componentes de su banda «que comparten este precioso camino junto a mí».

Quizá sea una de las cimas de su carrera hasta la fecha. Y por eso parece buen momento para regresar a los orígenes de este músico, que los resume así:

-Yo fui un niño normal y me crié en mi pueblo, en Priego. Con siete u ocho años me matriculé en el Conservatorio y comencé a aprender a tocar el saxofón. Luego, en la adolescencia, descubrí la flauta travesera. La música clásica me gustaba escucharla, pero no tanto tocarla, porque la verdad es que no me estimulaba. Me crucé sin embargo con un guitarrista flamenco y sentí que esta música sí que me hacía libre y era un estímulo. Más tarde estudié Magisterio y al mismo tiempo, en el Conservatorio Superior, la especialidad de Flamencología. Allí no se podía estudiar flauta flamenca, porque no se impartía, así que me tuve que buscar el camino de manera autodidacta. Mis referentes fueron Paco de Lucía y Jorge Pardo. Y me beneficié de que estaba pasando en el Conservatorio con la nueva especialidad de Flamencología. El flamenco me aportó libertad. Me hizo y me hace sentirme libre y sentirme yo mismo.

«Fui a La Peña Platería del Albaicín y los aficionados salieron encantados», cuenta

Sergio de Lope reconoce que abrirse camino tuvo sus complicaciones, aunque poco a poco fue venciendo las posibles resistencias que pudiese haber. «Mi experiencia -explica- es que incluso el público más ortodoxo lo acoge bien». Lo importante, según señala, «es que el lenguaje sea flamenco». Y recuerda que este género es tan característico y distinguible que «si un cantaor se pone a cantar fado o copla se le nota al instante que es músico flamenco». Sergio de Lope acudió con su espectáculo a templos de la ortodoxia como La Peña Platería del Albaicín granadino «y los aficionados salieron encantados». «Vamos siempre con sinceridad y ellos reconocen que lo que hacemos suena flamenco», concluye De Lope. El primer gran aldabonazo de la carrera del artista llegó en Murcia, en La Unión, en el célebre certamen de Las Minas. El flautista cordobés logró allí en el mes de agosto de 2017 el premio al mejor instrumentista del concurso y su nombre saltó por vez primera a medios generalistas del panorama nacional.

¿Cómo ha sido su vida y su trayectoria a partir de ese reconocimiento tan prestigioso?

Pues la vida de un músico flamenco, con las peculiaridades que este tipo de vida tiene. Hay que viajar mucho y conocer a muchas personas muy interesantes, lo que siempre es enriquecedor. Con la familia lo compatibilizo lo mejor que puedo, pero no creo que sea muy distinto a otros miles de trabajos que también obligan a viajar de forma constante. Yo le agradezco mucho a la vida que me haya dado la oportunidad de vivir este camino. Y lo que pienso en el fondo es que los humanos no somos tan diferentes como a menudo nos pensamos. Tenemos que despertar y darnos cuenta de eso. Lo que prevalece en esta vida es el amor. Y yo lo que pretendo a través de la música es que eso se eleve y se vea todo con más luz.

Sergio de Lope, durante una entrevista
Sergio de Lope, durante una entrevista - Vanessa Gómez

Precisamente así, «Ser de luz», se llama el proyecto con el que está ahora mismo de gira y que está presentando estos días en Estados Unidos. Un conjunto de temas que tienden puentes entre el jazz y el flamenco y que acabará formando parte del segundo trabajo discográfico del artista prieguense, que debutó con «A nigth in Utrera». «Lo publicaré en la segunda mitad del año, porque me gusta probar antes ante el público». Eso, según comenta, le da pie «a cambiar en el estudio algunas cosas y a ir depurando». Por ahora, está contento del resultado y explica que «lo que estamos haciendo está gustando». «Con ‘A Night in Utrera’ ofrecimos unos 60 conciertos y fue muy importante, pero creo que ‘Ser de luz’ supone un paso adelante en mi carrera”, explica el flautista sobre su reto más inmediato.