Cristian Menacho, a la puerta de los antiguos Juzgados de Córdoba
Cristian Menacho, a la puerta de los antiguos Juzgados de Córdoba - Archivo
FUNDACIÓN GUADALQUIVIR

La testigo del Caso Mordidas dice al juez que Ángeles Muñoz daba a su familia comida para el Guadalquivir

Su sobrina vuelve a declarar detallando que su coche iba «lleno de alimentos» subvencionados por la Junta

CórdobaActualizado:

El caso de las mordidas y la gestión de subvenciones por el entramado de la Fundación Guadalquivir no se quedó ayer en sede parlamentaria. La sobrina de la presidenta de la fundación, Ángeles Muñoz, volvió a los juzgados de Córdoba para declarar ante otra instancia debido a las diligencias abiertas por una pieza separada y derivada de la ampliación de la querella presentada en agosto pasado por Podemos.

Una medida adoptada tras una grabación de esta mujer en la que relataba los manejos de su tía ante su familia de Jerez de la Frontera con recursos de las oenegés que lidera en Córdoba. Como ya publicó ABC, la sobrina de Muñoz ya compareció ante la jueza que lleva el caso alegando que su tía realizaba contínuos viajes de Córdoba a Jerez para «llevar dinero» de las «subvenciones de los tontitos». De igual modo, apostilló que su familiar presumía de «que tenía agarrados por los cojones a Juan Pablo Durán y a Rosa Aguilar».

En esta ocasión, ha ratificado ante el togado su última declaración aunque ha ampliado algunos detalles. Según ha podido saber ABC de fuentes judiciales, la sobrina de Ángeles Muñoz ha relatado que su tía llevaba también a Jerez «gran cantidad de alimentosde los que repartía en Córdoba» gracias a las ayudas que percibía de la Junta con el Fondo de Garantía Social para la distribución entre familias de escasos recursos en el Guadalquivir.

Según el testimonio de la testigo, el coche de su tía siempre «iba lleno de alimentos» que repartía entre sus familiares más directos.

La joven, que dejó de vivir con sus abuelos [padres de Ángeles] en septiembre de 2016, realizó en su primera declaración una explicación bastante descriptiva de cómo eran las entrega de fondos: «Traía ‘turulos’ o fajos cogidos con una gomilla de color verde donde habría unos cinco mil euros más o menos. Aparte, traía un sobre blanco con el sello de la fundación con tres o cuatro mil euros».