Pablo Barrios, en su empresa de alquiler de bicicletas con motor
Pablo Barrios, en su empresa de alquiler de bicicletas con motor - Francis Silva
ÉXODO LABORAL

El testimonio de los emigrados: «En Málaga arriesgan para crecer, en Córdoba son conformistas»

Cuatro personas relatan su experiencia y cómo viven en la capital de la Costa del Sol

CórdobaActualizado:

Pablo Barrios es cordobés y empresario. Propietario de Ebike Málaga, una compañía que se dedica al alquiler de bicicletas con motor a los turistas y a diseñar rutas por las zonas más bellas. Llegó a Málaga antes de la crisis y allí la padeció con su anterior empresa, dedicada a la distribución de alimentos gourmet. Una casualidad lo hizo cambiar de sector cuando peor andaban las cosas. Ahora, su compañía no para ahora de crecer. El empresario, que se declara poco afín al PP, sí reconoce la gestión del alcalde, Francisco de la Torre. «Está abierto a todas las propuestas que le llegan, a todas las ideas», explica. Barrios también recuerda que la ciudad ha vivido una fuerte transformación en las dos últimas décadas, extrapolable al resto de la Costa del Sol. «El turismo cultural y urbano se ha disparado y el dinamismo económico es mucho más intenso que el de Córdoba».

María Jesús Sánchez, cordobesa, es escritora y acaba de publicar un relato sobre la batalla de las Navas de Tolosa en «España, la novela» (Editorial Dolmen). También es traductora y profesora de Secundaria en un instituto público de Málaga. Anteriormente tuvo plaza en Córdoba, pero decidió pedir el traslado por cuestiones de salud. Asmática, el clima de Málaga le ha hecho mucho bien en este tiempo.

María Jesús Sánchez Alamillo, profesora de instituto
María Jesús Sánchez Alamillo, profesora de instituto - J. J. Madueño

De Málaga le gusta el carácter de la gente, pues «te aceptan muy rápido como una más y te integran», y su vida cultural, de la que dice que no tiene comparación posible con la de Córdoba, que «es un desierto». También el carácter callejero y vitalista de los malagueños. «Aquí se vive en la calle y además la vida en los gastos del día a día es más barata», resume.

Javier Castro, en el restaurante Don Cangrejo
Javier Castro, en el restaurante Don Cangrejo - J. J. Madueño

Javier Castro tuvo en Córdoba un restaurante: El Alma. Ahora, vive y trabaja en Fuengirola, donde gestiona Don Cangrejo Cervecería, un proyecto del conocido empresario malagueño Damián Caneda. Javier reconoce que se fue de Córdoba tras sufrir en sus carnes «la crisis de una ciudad que hoy es la capital española del desempleo, con unos datos que dejan frío». Frente a eso, ve que en Málaga se ofrece un «producto muy completo, con liderazgo en sol y playa y con oferta de interior, cultural, de congresos, idiomática, sin olvidar otras apuestas sectoriales con grandes resultados como el Parque Tecnológico». Javier considera que la clave está en el riesgo. «Aquí siempre arriesgan para crecer y en Córdoba son por lo general conformistas», explica a la vez que destaca otras cuestiones como las facilidades que ayuntamientos como el de Fuengirola le ponen a los emprendedores.

Jorge Antonio Moreno, ingenerio de Caminos, Canales y Puertos
Jorge Antonio Moreno, ingenerio de Caminos, Canales y Puertos - Francis Silva

«En Málaga nadie se siente extraño». Así se explica Jorge Antonio Moreno, cordobés nacido en Pozoblanco y residente en Málaga capital. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de Jícar, señala que su sector en Córdoba se ha quedado atrás, con una licitación de obra pública baja. «Aquí en Málaga es distinto, porque las obras se proyectan y salen adelante; el cambio entre una provincia y otra es grande», añade. Considera Córdoba se estancó tras el fiasco que se sufrió con no lograr la Capitalidad Cultural de 2016, mientras que Málaga «no deja de aprovechar y de crearse oportunidades». De su vida en la provincia malagueña destaca el buen trato que recibe de los malagueños, «una sociedad muy abierta y siempre dispuesta a acoger», y el bienestar que supone su clima.