La abogada Helena Calvo en su despacho del centro
La abogada Helena Calvo en su despacho del centro - VALERIO MERINO
JUSTICIA

«Tiene derecho a un abogado»: Así es el sacrificado trabajo del turno de oficio en Córdoba

Los letrados que garantizan la justicia universal y gratuita realizan una importante labor social en condiciones «indignas»

CÓRDOBAActualizado:

«Tiene derecho a un abogado». La frase es tan cinematográfica como realista: todo ciudadano está amparado por el derecho a la defensa ante un tribunal sean cuales sean sus capacidades económicas. Y en la tarea de dar cumplimiento a ese derecho de justicia universal, la abogacía cumple una importante labor a la que dedica tiempo y esfuerzo sin que estos se vean correspondidos con una recompensa económica a la altura. En 2018, el Colegio de Abogados de Córdoba registró 14.423 solicitudes de justicia gratuita. La cifra arroja una media de casi 40 servicios al día, que asumen los 766 abogados adscritos al turno de oficio o los 675 que forman parte del turno de guardia en la provincia.

Dan asistencia a quienes no tienen dinero para costearse los servicios de un abogado, pero también a los detenidos, a las víctimas de violencia de género, a los menores o a los extranjeros. El turno de oficio asume la defensa de estos casos con las mismas garantías que ofrecen en sus despachos profesionales. Los abogados de guardia pasan las 24 horas del día pendientes del teléfono para acudir en tiempo y forma allá donde se les requiera. Realizan un servicio «de una calidad reseñable», según el decano de los abogados, José Luis Garrido, y sin embargo reciben una compensación que «roza la indignidad».

A cambio de sus servicios reciben una cantidad «ridícula» que no se concebiría en ámbitos como la Sanidad o la Educación públicas. Los letrados que realizan servicios de guardia pagan además de su bolsillo los desplazamientos, que, dadas las proporciones de la provincia, pueden ser kilométricos. Los pagos por parte de la Junta de Andalucía se abonan de forma trimestral y suelen llegar tarde. De hecho, el pago de los servicios correspondientes al último trimestre de 2018 no se abonó hasta la pasada semana y solo se cubrió la parte correspondiente al turno de oficio. De la última negociación entre el Consejo Andaluz de Colegios de Abogados y la Administración autonómica salió el compromiso de actualizar anualmente los baremos conforme al IPC, una demanda histórica del sector.

Aún así, lamentan, las diferencias entre lo que cobran los abogados de oficio de distintas comunidades autónomas son abismales. Por el mismo procedimiento, un abogado cobra en Andalucía hasta un 45 por ciento menos que en Euskadi o Cataluña. Todo ello a pesar de que los letrados que trabajan en Córdoba para hacer posible la Justicia Gratuita son «punta de lanza» de la abogacía porque el propio Colegio les obliga a formarse y reciclarse de forma continuada.

Interior de la Ciudad de la Justicia
Interior de la Ciudad de la Justicia - RAFAEL CARMONA

Compromiso social

En cualquier caso, del relato de los abogados que prestan este servicio se extrae que lo que les mueve no es la compensación económica. Sus reivindicaciones se centran en la necesidad de ampliar el servicio y prestar una mejor asistencia, por encima de la retribución que reciben. La abogacía, explica Garrido, es un oficio sustentado sobre un valor fundamental que es la defensa de los débiles. Y en esa línea, el turno de oficio no es una salida económica sino una labor social. Hasta los despachos más prestigiosos de la ciudad, a los que no les faltan clientes, ponen su experiencia al servicio de aquellos que acuden al Servicio de Orientación Jurídica de la Ciudad de la Justicia para pedir un abogado defensor. «Es habitual que los justiciables nos digan, al terminar nuestro servicio, que hemos trabajado como si fuésemos un abogado de pago», cuenta Helena Calvo, abogada que compagina su labor en su despacho del centro de la ciudad con la prestación de servicios de justicia gratuita.

La escasa retribución que reciben estos letrados es solo la punta del iceberg de la precariedad en la que se ven obligados a trabajar. El ejemplo más ilustrativo está en las asistencias a los detenidos que realizan los letrados que prestan el servicio de guardia y de eso habla la trayectoria de esta letrada, que, como sus compañeros, ha pasado días enteros teléfono en mano, disponible para recibir llamadas del Colegio de Abogados, y ha tenido que subir al coche a horas intempestivas, conduciendo a más velocidad de la que les gustaría, para llegar a tiempo a asistir a un detenido. Acuden al requerimiento de la Guardia Civil, la Policía Local o la Policía Nacional para garantizar el derecho a la defensa de las personas que han sido detenidas por los agentes, pero el trabajo del letrado no acaba cuando se le toma declaración al detenido. Si queda privado de libertad, el abogado asume el expediente y lo lleva hasta el final.

Protesta del turno de oficio en 2013
Protesta del turno de oficio en 2013- ARCHIVO

Desde el momento en el que se les requiere, tienen tres horas para personarse en la comisaría, el cuartel de la Guardia Civil o el Juzgado de Instrucción donde se necesiten sus servicios. Córdoba es, por lo general, una provincia tranquila, pero si un día se producen varias detenciones simultáneas, la cosa se complica. Sobre todo en zonas que solo tienen a un letrado asignado para un núcleo poblacional amplio. Por ejemplo, los 60 kilómetros que distan entre las localidades de Priego y Puente Genil están insertas en el mismo partido judicial a efectos del servicio de guardias, y son atendidos por un mismo abogado. Lo mismo entre Baena y Montoro, Aguilar y Posadas o Peñarroya y Pozoblanco. El letrado de guardia puede recibir una llamada solicitando su servicio en el cuartel de un pueblo y a continuación ser requerido en la otra punta de la comarca. «No podemos partirnos para ir a tres partidos en cinco horas», lamenta Calvo, que reivindica aumentar el número de abogados de guardia a uno por cada partido judicial real.

8.000 asistencias y 6.000 asuntos penales

Según los datos del Colegio de Abogados, el año pasado se realizaron 5.354 asistencias a detenidos en el conjunto de la provincia, una media de más de seis al día. Las asistencias a detenidos son el requerimiento más habitual para los abogados de guardia, pero también prestan servicio a extranjeros (679 en 2018), menores (650), víctimas de violencia de género (744) y a internos de la prisión (888). El total de asistencias superó las 8.300. En cuanto al turno de oficio, por materias, los asuntos de índole penal son los más habituales. El Colegio de Abogados de Córdoba gestionó más de 6.300 asuntos penales en 2018 y los asuntos de Familia superaron los 2.400. La materia civil es menos habitual en esta vía, que da asistencia legal a personas que acreditan no tener ingresos para hacer frente al pago de un abogado que asuma su defensa.

En estos casos, las personas involucradas en un asunto judicial entregan una solicitud de justicia gratuita y se les asigna un abogado del turno de oficio. Este letrado se ocupa de la defensa del encartado con la misma diligencia que emplearía con un cliente que acudiera a su despacho. No solo le asiste durante el juicio, sino que también le asesora y orienta: estudia el caso, se reúne con el justiciable las veces que sean necesarias y ejerce su defensa ante un juez. La minuta, mucho más escasa que la habitual, no la paga el cliente, sino la Administración. Al letrado le queda la satisfacción de haber realizado la esencial labor de ejercer como protector del desvalido.