Interior de la fábrica de ABB en Córdoba
Interior de la fábrica de ABB en Córdoba - Valerio Merino
Economía

Los trabajadores creen que la línea que quiere cerrar ABB en Córdoba sí es viable

Aseguran que la producción de transformadores generó seis millones de euros en carga de trabajo

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El comité de empresa en la factoría de ABB en Córdoba defendió ayer miércoles la «viabilidad de la línea de interruptores de alta tensión», cuyo cese ha anunciado la compañía, alegando su baja rentabilidad, lo que conllevará una reducción de plantilla, mediante un expediente de regulación de empleo (ERE), que los sindicatos rechazan.

A este respecto y en un comunicado, CCOO ha señalado que, tras «el anuncio, por parte de la dirección de ABB, de la venta de ésta a Hitachi informando que ello no tendría repercusión en el empleo, el pasado 13 de junio la compañía informó oficialmente a los representantes de los trabajadores de la aplicación de un ERE en los centros de Córdoba y Galindo, afectando a un total de 59 empleados», 49 de ellos en la factoría cordobesa.

Después, según ha relatado el sindicato, «el pasado viernes 21 de junio eran citados en Madrid los comités de empresa de ambos centros, para comenzar con el periodo de consultas del ERE», y «con anterioridad a la formación de la mesa negociadora, la empresa informó a toda la plantilla del centro de Córdoba, a través de una comunicación por email, del cierre de la línea de interruptores de alta tensión».

Para el comité de empresa, esto es ejemplo, «una vez más, de cómo ante la incapacidad de llevar a cabo una buena organización y gestión de la compañía, ABB intenta solucionar con despidos las situaciones difíciles en sus centros de trabajo, dado que previamente había sido rechazado por la dirección de la empresa un plan de viabilidad acordado entre ésta y la plantilla».

Además, el comité de empresa ha rechazado la información difundida por la empresa referente al cierre de la línea de interruptores de alta tensión, pues la misma «lleva dando unos datos, tanto de carga como de productividad, desde 2015 muy positivos, con un EBIT del diez por ciento» y, de hecho, «en años anteriores se ha doblado prácticamente la facturación con el mismo número de operarios».

Es más, según ha afirmado CCOO, «en 2019 la carga de trabajo está en torno a los seis millones de euros y había planes de futuro de aumentar la plantilla de operaciones para poder implantar un segundo relevo de tarde, aumentando la capacidad de la línea».