Alumnos de la Facultad de Derecho de la UCO, en un descanso entre clases en el patio
Alumnos de la Facultad de Derecho de la UCO, en un descanso entre clases en el patio - ABC
UNIVERSIDAD

La Universidad de Córdoba, un trampolín hacia el primer empleo

Dos alumnos de la Universidad de Córdoba cuentan a ABC sus prácticas, experiencia que les ayudó a conseguir trabajo

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José Luis Bermúde estudia Ingenería Agroalimentaria y del Medio Rural en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes y ha visto cumplido el sueño del becario: ser contratado en la empresa en la que hizo prácticas. La compañía en concreto es Georbital, una empresa de topografía especializada en escáner láser 3D a la que llegó a través de una beca de la Diputación y Fundecor para ganar la experiencia que le permitiera incorporarse al mercado laboral una vez terminados sus estudios.

Tras una beca de seis meses y un séptimo mes de prórroga, la empresa, contenta con su trabajo, le hizo un contrato de un año. «Y yo, encantado», zanja Bermúdez, que considera que lo más útil de las prácticas en empresas es, además de la formación, la posibilidad de hacer contactos. «Hoy en día todo funciona así», explica, y asegura que «si no tienes la suerte de nacer con enchufe la única forma de conseguir un trabajo es darte a conocer».

Algo parecido le sucedió a una joven estudiante de Traducción e Interpretaciónque fue beneficiaria de una de las becas de la Fundación ONCE. Sus prácticas de tres meses en una empresa tecnológica que necesitaba a una persona con conocimientos en francés han hecho posible que a día de hoy esté trabajando en la compañía con un contrato que le permite compaginar su labor con sus estudios. «Al principio no tenía mucha idea, pero me ayudaron mucho», explica la chica, que no considera que su discapacidad le reste puntos con respecto a cualquier otra persona. «Hay gente con discapacidad que puede tener habilidades que otras personas no tienen», explica, y apela a la capacidad de adaptación de las empresas. En su caso no hubo problemas: cada vez pudo asumir responsabilidades mayores y tras tres intensos meses pudo disfrutar de uno más de vacaciones para luego incorporarse, el pasado uno de septiembre, a la empresa como una trabajadora más.