Trabajos de vendimia en la zona de Montilla-Moriles
Trabajos de vendimia en la zona de Montilla-Moriles - Valerio Merino
AGRICULTURA

La vendimia en Montilla-Moriles se acerca con expectativas de más producción y mayor precio

Los viticultores esperan que la recogida comience hacia el 7 de agosto, más tarde que en 2017

CórdobaActualizado:

Dentro de un mes se dará el pistoletazo de salida a la recogida de la uva en la zona de la Denominación de Origen Protegida (DOP) de Montilla-Moriles (la primera vendimia en llevarse a cabo en Europa) y la vigilancia de los viñedos es cada vez más intensa. Sin embargo, nadie se atreve a dar una previsión concreta sobre los kilos de fruto que se recolectarán en los próximos meses. Las primeras variedades en cogerse son las más jóvenes, que tiene menos gradación de alcohol, como es el caso de la Chardonnay. Esta primera fase da paso posteriormente a la recogida de la uva más genuina del marco, como es la Pedro Ximénez (PX), un proceso que se prolonga hasta septiembre.

El Consejo Regulador de Montilla-Moriles ha celebrado un pleno en el que sus integrantes intercambiaron las primeras impresiones sobre la inminente campaña de recolección. Sin querer dar cifras demasiado específicas por las semanas que aún quedan para el comienzo de los trabajos de la vendimia, el presidente de este órgano, Javier Martín, indicó a ABC que se espera «una cosecha normal» respecto a las tres temporadas anteriores, que se caracterizaron por una baja producción.

Sin plagas

La última campaña de vendimia en el marco de Montilla-Moriles terminó con una recolección total de unos 35 millones de kilos de uva, una de las cuantías más bajas de los últimos años. Javier Martín destacó que las lluvias caídas en la pasada primavera «llegaron en su momento adecuado», por lo que apenas se han detectado problemas de plagas en las viñas, lo que hace prever una buena calidad del fruto que se coseche. Las estimaciones del Consejo Regulador son que las primeras uvas empiecen a recogerse en torno al 7 de agosto, 20 días más tarde de lo que ocurrió el año pasado, en el que tuvieron que adelantarse los trabajos por la escasez de precipitaciones caídas hasta ese momento.

Dentro del mundo cooperativista también prima el optimismo respecto a la próxima vendimia. El presidente de La Aurora, Juan Rafael Portero, sitúa entre un 15 y un 20 por ciento el aumento de la producción en esta ocasión, aunque el reparto no será demasiado uniforme debido a que «aún hay algunas plantaciones que no se han recuperado del todo de la sequía que hubo en otoño y en invierno». A su juicio, las condiciones que deben darse hasta la recolección son temperaturas no demasiado altas que preferentemente no superen los 40 grados para no acelerar la maduración del fruto, al mismo tiempo que considera que el registro de lluvias o tormentas en las próximas fechas sería perjudicial porque provocaría daños en la planta en forma de enfermedades.

Si las temperaturas no superan los 40 grados no se acelerará la maduración del fruto

Un tema que preocupa en gran medida a los agricultores es la cotización de sus productos. «Esperamos una subida significativa del precio de la uva porque 2017 finalizó con una demanda muy importante de vino y a nivel nacional hubo un importante aumento del precio, por lo que pensamos que las cooperativas responderán en consecuencia cuando hagan las liquidaciones», aseveró el representante de la patronal agraria. En su opinión, «si esto no ocurre así, la situación en la zona puede ser muy preocupante porque correríamos el riesgo de perder más superficie».