Visión general del entorno de la Mezquita-Catedral de Córdoba
Visión general del entorno de la Mezquita-Catedral de Córdoba - VALERIO MERINO
Urbanismo

Ninguna zona de Córdoba llega al 10 por ciento de viviendas turísticas

La ciudad está lejos del 30 por ciento de Madrid o Barcelona en los apartamentos

CórdobaActualizado:

Córdoba está lejos aún de ser una ciudad saturada en materia de viviendas turísticas como sí lo empiezan a ser Madrid y Barcelona. Se trata de una realidad, además, localizada ya que la mayor concentración se da en el Casco Histórico, concretamente en el entorno de la Mezquita-Catedral, según un estudio elaborado por DataHippo y el portal Idealista sobre los alquileres que ofrecen desde Airbnb tanto como vivienda completa, habitación individual o habitación para compartir.

Precisamente, la intención del Ayuntamiento de Córdoba, más concretamente del concejal de Urbanismo y Turismo, Pedro García, es regular los usos turísticos residenciales del Casco, con un primer paso dado el pasado 27 de julio, cuando la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) dio luz verde al inicio de la innovación del Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Córdoba (Pepch). No obstante, García pretendía incluir una moratoria de un año para prohibir las licencias a nuevos hoteles y apartamentos turísticos en la parte antigua, si bien, al menos, este punto no se incluyó por estar en contra de él su socio de cogobierno, el PSOE.

Uso de las viviendas

La innovación en el Pepch incluirá una limitación en el cambio de uso de viviendas, la definición de nuevos usos relacionados con la actividad turística y poner requisitos más estrictos para la implantación de apartamentos o el uso de pisos como alojamientos, aunque el PP considera que el texto es «impreciso» y «farragoso». La realidad es que las tesis de que el Casco es un lugar «gentrificado» sólo se puede sostener en lugares muy concretos de la zona Unesco. En ningún caso, en toda la ciudad ni mucho menos en todos los barrios patrimoniales. Y lejos de lo que pasa en otros lugares.

Frente a las hipótesis, datos. En Córdoba y sus barriadas hay un total de 764 alquileres publicados en Airbnb. De ellos, 167 se distribuyen en los barrios y barriadas de la periferia (con una especial concentración en Santa María de Trassierra, donde hay localizadas 29) y calles pertenecientes al núcleo urbano de la capital alejados del Centro Histórico. Aquí, quizá, las cifras más llamativas sean los ocho (8) alquileres en el entorno de Vázquez Aroca o los siete (7) de Huerta de la Reina y de la calle Cepas. En cualquier caso, los porcentajes de estos alquileres con respecto al total de viviendas de cada zona muestra porcentajes ridículos, en su mayoría por debajo del 1 por ciento y en casos muy puntuales.

El entorno de la calle Rey Heredia también está cotizado por las viviendas turísticas
El entorno de la calle Rey Heredia también está cotizado por las viviendas turísticas - ROLDÁN SERRANO

¿Dónde están localizadas por tanto esas viviendas que usan los visitantes para venir a Córdoba? Pues muy especialmente en el espacio conformado por las calles Caldereros, Rey Heredia y el entorno de la Mezquita-Catedral. Allí se da el porcentaje más elevado (un 9,4%) de toda la ciudad y también la cifra real de alquileres más altas de Córdoba, con 84, en un espacio, por cierto, donde hay contabilizadas 890 viviendas de todo tipo. La siguiente zona más llena es la incluida entre Maese Luis y el Paseo de la Ribera. Allí, siempre según este estudio, se suman 740 viviendas, de las que 60 están en la lista de Airbnb, lo que supone un 8,1% del total.

Reparto lógico

«Es lo lógico, porque están localizadas en las zonas de la ciudad con una mayor concentración de visitantes, y pasa no sólo en Córdoba, sino en cualquier localidad del país y las de la costa tienen la mayoría de sus alquileres lo más cerca del mar posible», explicó a este periódico el sevillano Santiago Espinosa, uno de los tres fundadores de DataHippo.

Para Santiago Espinosa, la saturación de estos servicios en una ciudad depende directamente de la capacidad de carga turística que tenga, es decir, de los espacios, servicios y recursos que estén dedicados a los turistas. «Por ejemplo, una ciudad pequeña que esté bien organizada, que tenga varias puntos turísticos, con policías, sanitarios y servicios acordes al volumen turístico que gestiona puede tener más capacidad de carga turística que una ciudad grande con un único punto turístico y pocos servicios asociados». Es el caso de Sevilla, donde no hay agobios en este sentido, pese a tener una oferta amplia, mientras que Madrid y Barcelona «tienen zonas críticas». Los barrios con más presencia en Airbnb en la capital del Reino y la ciudad condal superan el 30 por ciento. Tres veces más que el barrio de Córdoba con más pisos turísticos.

Interior de una vivienda turística de Córdoba capital
Interior de una vivienda turística de Córdoba capital - ÁLVARO CARMONA

En este sentido, una ordenación como la que busca IU en Córdoba «debería hacerse pensando en aumentar esta capacidad de carga, es decir, que la ciudad pueda gestionar mejor los turistas que ya tiene, y si se considera oportuno, que se puedan gestionar más turistas sin que esto repercuta en una experiencia negativa para el habitante o el viajante», añade el experto.

Para el presidente de la Asociación de Empresarios de Hospedaje de Córdoba (Aehcor), Manuel Fragero, el estudio plantea dudas sobre la veracidad de unos datos que «no controlamos» y sobre los que falta «la postura oficial del Ayuntamiento». Pero sí indicó la preocupación del sector hotelero por el descenso de las pernoctaciones y el descontrol que hay en esas viviendas sobre los visitantes, amén de que muchos «no pagan impuestos».

La empresa británica AirDNA también tiene sirve de referencia para estas ofertas en la capital cordobesa, donde se puede contemplar una clarísima evolución al alza desde los 495 alquileres de este tipo en junio de 2016 hasta los 1.410 de julio de 2018. Una subida del 64,9 por ciento. Algo que también se ha notado en la comparación que tiene la compañía entre la ocupación de los alquileres frente a la de los hoteles. Y si en junio de 2016 las viviendas tuvieron una ocupación del 38,3% y los hoteles, del 41,8%, en julio pasado los guarismos casi se han puesto a la par, con un 43,2% en las viviendas y habitaciones y un 45,1% en los hoteles.