Un operario del Ayuntamiento coloca la placa con el nombre de Plaza de Cañero
Un operario del Ayuntamiento coloca la placa con el nombre de Plaza de Cañero - Álvaro Carmona
Desde Simblia

A vuelta con las calles

El poder judicial pone en su sitio a quines, con más ideología que legalidad, interpretaron la ley de Memoria Histórica

CórdobaActualizado:

En una democracia que se precie de serlo, la separación de poderes es uno de sus pilares fundamentales. Aunque cuando Alfonso Guerra sostenía cosas diferentes a las que sostiene de un tiempo a esta parte -ahora su concepto de estado aparece mucho más acrisolado en sus declaraciones- dijera aquello de que Montesquieu había muerto, los poderes del estado aparecen como separados. Cierto es que las injerencias políticas en el poder judicial están presentes y buena prueba de ello son las cuotas que ejercen los partidos políticos en el nombramientos de los representantes de importantísimas instituciones de la judicatura. Pero en esencia el poder judicial se presenta como un poder independiente en un momento en