Francesco Arcuri, la expareja de Juana Rivas, en los juzgados de Granada - EFE
Granada

Francesco Arcuri responde a Juana Rivas con otra denuncia y niega malos tratos

La madre esgrime unas cartas que atribuye a su hijo mayor para insistir en que son maltratados

Las cartas del hijo mayor de Juana Rivas: «Por favor, que alguien nos ayude»

Leo Rama
GranadaActualizado:

Una denuncia por otra. Francesco Arcuri ha respondido así a las acusaciones de malos tratos que Juana Rivas ha vuelto a realizar contra él en sede policial tras hallar un hematoma en la espalda del menor de los dos hijos que tienen en común. El moretón es, según la defensa del padre, «un accidente doméstico propio de cualquier niño», el cual ya fue trasladado a un centro médico y dado de alta «sin ningún problema ni trascendencia» después de un suceso en el que «no intervino Arcuri».

El abogado de Francesco Arcuri, Enrique Zambrano, sostiene que Juana Rivas está incumpliendo el régimen de visitas temporal hasta que los tribunales italianos se pronuncien sobre la custodia de los menores. Después del fin de semana, los niños debían regresar con su padre el domingo. La madre, condenada a cinco años de cárcel y seis sin la patria potestad por hechos similares en el verano de 2017, ha vuelto a negarse a entregarlos, aunque esta vez no se encuentra en paradero desconocido.

«Espero que recapacite para que no empeore su situación aún más», apunta Zambrano. Sobre las cartas del hijo mayor reproducidas este martes por ABC, misivas rubricadas en las que relata la convivencia con su padre «como una peli de miedo», la defensa del padre atribuye el relato a la «imaginación» de Rivas.

Informe pericial

Zambrano se basa en el informe pericial que se encuentra en los juzgados italianos en el que en el que peritos de ambas partes, además del judicial, por el que achaca a la madre «tendencias manipuladoras»: «La actitud del niño es totalmente distinta cuando está en ambientes neutros».

Las tres cartas las recoge un informe remitido al Gobierno por el Centro de la Mujer de Maracena, que sigue reclamando que el caso se investigue en un juzgado especializado en violencia de género. En las misivas, el niño pide «ayuda» para «seguir viviendo» y detalla continuos episodios de agresiones física y psicológicas.

«Son circunstancias totalmente irreales y el resultado de la imaginación de la señora Rivas», según la defensa de Arcuri, que la acusa de «utilizar a los niños» para enfrentarlos contra el padre «por enésima vez» con «pretextos innecesarios y dañinos», pese a ser «el único capacitado» para estar al cargo de los menores.