La pantalla antivandálica, junto a la pasarela que conecta Camino de Ronda con Los Pajaritos.
La pantalla antivandálica, junto a la pasarela que conecta Camino de Ronda con Los Pajaritos. - L.R.
AVE GRANADA

Críticas a la «chapuza antiestética» del mirador ferroviario de Granada

Vecinos de Camino de Ronda rechazan por «inútil» la pantalla que distorsiona la espectacular panorámica de la Alhambra y el Albaicín con Sierra Nevada al fondo

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Los vecinos del barrio de Camino de Ronda, en Granada, se han visto sorprendidos esta semana por la instalación de una cristalera que distorsiona las vistas del mirador que sobrevuela las vías del tren y ofrece una singular estampa de la Alhambra, el Albaicín, la Catedral y Sierra Nevada. Las críticas no se han hecho esperar y son muchos los vecinos que rechazan la colocación de esta infraestructura por parte de la empresa pública Adif, que ultima las obras para adaptar la zona de la estación a la inminente llegada del AVE a la capital, sumida en una desconexión ferroviaria desde hace más de tres años.

De nada ha servido la petición de la Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía, que hace unos días reclamó al Ayuntamiento de la capital y a Adif que revirtieran la actuación ante la «pérdida» de uno de los miradores más emblemáticos de la historia ya no tan reciente de la ciudad y que acondicionaran este espacio para su disfrute, pues carece de bancos y permanece igual desde hace décadas, lo que nunca ha sido un impedimento para que los viandantes paren un minuto para contemplar las vistas al pasar por ahí.

La pantalla de metacrilato distorsiana las impresionantes vistas.
La pantalla de metacrilato distorsiana las impresionantes vistas. - L.R.

Sin embargo, la empresa dependiente del Ministerio de Fomento ha remachado esta obra con la instalación de pantallas de metacrilato que distorsionan la peculiar panorámica que contemplan diariamente miles de peatones que atraviesan este peculiar rincón de la avenida más extensa de la capital con un único mirador que está recogido en el catálogo municipal, a pesar de que su entorno presenta muestras de abandono.

«Chapuza antiestética»

Algunos vecinos están de acuerdo con la nueva cristalera: «Siempre que sea para minimizar el ruido… Mientras esté limpia, a nosotros nos parece bien. Veremos a ver si no la pintan», señala una pareja frente a la pantalla, cuyo fin es evitar actos vandálicos y ya presenta un par de firmas pintadas con rotulador. «Es una chorrada, si alguien quiere tirar piedras o lo que sea, se pueden tirar por arriba o por el lado, no sirve de nada», comenta a este periódico un viandante, en sintonía con otros peatones preguntados, que dudan de que sirva para frenar posibles suicidios, de los que tampoco se conoce ningún caso.

La cristalera no impide que se puedan arrojar objetos a la vía.
La cristalera no impide que se puedan arrojar objetos a la vía. - L.R.

«Lo que han hecho es una chapuzada antiestética», afirma por su parte Francisco Clares, vecino del barrio desde hace cuatro décadas. Como Carmen, Francisco no había reparado en la vidriera. «Volví ayer de la playa y lo estoy viendo por primera vez ahora mismo… Tenemos un paisaje precioso y nos lo han quitado. No se ve nítido», critica este lugareño, que extiende su queja a la nueva pasarela peatonal contigua que conecta Camino de Ronda con el barrio de Los Pajaritos: «Me daría pánico ir solo por la noche».

La cristalera antivandálica ya presenta un par de pintadas con rotulador y no impide que se arrojen objetos a la vía

También esa pasarela ha sido criticada en los últimos meses por su apariencia rudimentaria y rompedora con respecto al entorno, si bien cuenta con todos los permisos requeridos y ha logrado conectar dos barriadas para saldar así esa deuda histórica. Igualmente, otras voces lamentan que «las pérgolas» puestas sobre las vías impedirán a los futuros viajeros del AVE contemplar la espectacular estampa al bajar del vagón: «Es todo un despropósito».

Algunos vecinos extienden su crítica a la pasarela contigua y a las pérgolas instaladas sobre las vías

«A mí no me molesta, pero mi pareja me ha dicho que el cristal puede molestar a la gente porque quita las buenas vistas de la Alhambra», opina Aliou Youssouf, que teme por el aluvión de pintadas que probablemente ensuciarán la cristalera. Otros vecinos de la zona se muestran más beligerantes con esta obra de la que Adif no había informado: «Madrid ha vuelto a actuar sin tener en cuenta las peculiaridades de esta ciudad… Lo que han hecho en esta zona es muy feo, un Frankenstein sin sentido, un bodrio desde la perspectiva arquitectónica, cualquiera que pase por aquí se da cuenta».