El Ayuntamiento de Granada ha celebrado este viernes el pleno de organización.
El Ayuntamiento de Granada ha celebrado este viernes el pleno de organización. - L.R.
Granada

Vox escenifica en solitario su oposición en el pleno de organización del Ayuntamiento de Granada

PP y Ciudadanos consiguen aprobar sus propuestas cómodamente con el apoyo de PSOE y Adelante Granada, beneficiados en el reparto de poder municipal

GranadaActualizado:

«Tienen pocas y cortas las alas para gobernar». Repetida en varias ocasiones como un mantra, la frase del portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Granada, Onofre Miralles, ha tratado de evidenciar una realidad que no se corresponde con los hechos, por ahora. El equipo de gobierno del Partido Popular y Ciudadanos ha logrado este viernes aprobar cómodamente sus propuestas en el pleno de organización con el apoyo del PSOE y Adelante Granada. Frente a los tres ediles del grupo municipal de Vox, cuyos votos hicieron posible la investidura el alcalde Luis Salvador, una mayoría de 24 concejales han secundado todos y cada uno de los puntos el orden del día.

PP y Ciudadanos han conseguido despejar definitivamente las dudas sobre el nuevo mando municipal. El Ayuntamiento de Granada echa a andar un gobierno de once concejales, siete de los cuales serán tenientes de alcalde; cinco más que en el anterior equipo, lo que supondrá un ligero incremento salarial que ha sido compensado con la liberación parcial de dos ediles que estarán dedicados al 75%. En suma, el nuevo equipo de gobierno costará menos que el anterior, una condición que ha supuesto la consecución del apoyo de PSOE y Adelante Granada.

Las dos formaciones de izquierdas han prestado sus votos a cambio de estar representadas en los distintos entes municipales. Este aspecto, al igual que el número de concejales con dedicación exclusiva, habría quedado en el aire en el supuesto de no haber dado su apoyo en el pleno de organización. Finalmente, el PSOE dispondrá de cuatro ediles liberados de los diez con los que cuenta y otros dos en el caso de los tres que tiene Adelante Granada, mientras que Vox, representado también con tres concejales, únicamente tendrá un edil liberado.

Nombramientos y coplas

«Maldito parné, castigo de Dios», ha espetado Onofre Miralles, tirando de copla. El alcalde de Ciudadanos ha insistido en que se trataba de «un pleno instrumental» con el que han intentado «satisfacer a los distintos partidos para que todos puedas hacer política en las mejores condiciones», ha aseverado Salvador, sentado junto al líder del PP, Sebastián Pérez, visiblemente desaparecido. Asumiendo ya que, pese a contar con menos concejales, Luis Salvador será el alcalde durante todo lo que dure el mandato, Pérez tampoco ha conseguido ser nombrado vicealcalde de la ciudad.

Recogiendo el guante de Miralles, el portavoz socialista, Francisco Cuenca, se ha referido a un silente Pérez como «la bien pagá», por el «papelón» que está haciendo. Aunque la propuesta original del PP y Ciudadanos recogía la creación del puesto de vicealcalde, este punto ha sido finalmente retirado del orden del día, por lo que Sebastián Pérez permanecerá en el equipo de gobierno como primer teniente de alcalde. Ello en el hipotético escenario de que Pérez decida seguir formando parte de un grupo municipal que le ha dado la espalda en un momento en el que su continuidad como presidente provincial de los populares, tras 15 años al frente, está más en entredicho que nunca.

Su partido arrastra una crisis interna que se agravará cuando se confirme, como esperan dentro de las filas populares, la condena en segunda instancia al PP por las primarias de 2017 en las que Sebastián Pérez resultó reelegido presidente provincial incumpliento los estatutos de la formación. La Audiencia de Granada, que se reunió este pasado jueves para resolver el recurso contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia 7 de la capital, aún no ha dado a conocer su fallo, que previsiblemente trascenderá la próxima semana. La sentencia, y los acontecimientos que pueda desencadenar, tal vez implique una nueva reorganización del Ayuntamiento de Granada.

Después meses de tensiones e intensas negociaciones, el equipo de gobierno se muestra satisfecho con el escenario actual. El Ayuntamiento de Granada echa a andar tras cuatro años marcados por la parálisis y la inestabilidad en las que se sumió el Consistorio cuando estalló en 2016 la Operación Nazarí con la detención del exalcalde José Torres Hurtado, cuya alargada sombra permanece y ha llegado hasta este pleno de organización, ya que su firma constaba por error en uno de los expedientes tramitados. Un «deja vú», ha dicho con sorna Onofre Miralles, quien, a pesar de la oposición escenificada este viernes, tendrá un papel fundamental en la futura comisión que se encargará de revisar la contratación municipal, de momento en manos de Sebastián Pérez.