Un interno habría acoplado dos colchones en la puerta de la celda para impedir el acceso de los funcionarios
Un interno habría acoplado dos colchones en la puerta de la celda para impedir el acceso de los funcionarios - EFE

Un incendio en la cárcel de Albolote colma la paciencia de los funcionarios de prisiones

La asociación de profesionales pide la dimisión del director por poner en «grave riesgo» sus vidas, así como consentir una «alarmante masificación»

J. B.
GranadaActualizado:

Un incendio dentro de una celda de la cárcel de Albolote (Granada) ha vuelto a poner de manifiesto las quejas de los profesionales de prisiones, quienes han denunciado que estos incidentes ponen en «grave riesgo» la vida de internos y funcionarios en el módulo de aislamiento, así como la «alarmante masificación» de este centro penitenciario.

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) ha informado que los hechos ocurrieron este jueves a las 18.35 horas, cuando saltó la alarma de incendios de la celda número seis del módulo de aislamiento, y, al personarse en la celda los funcionarios de servicio, «observan una gran humareda».

El interno habría acoplado dos colchones en la puerta de la celda para impedir el acceso de los funcionarios, «dificultando su rescate y poniendo en peligro su vida e integridad física, así como la del resto de internos recluidos en su galería».

La asociación ha indicado que «la situación vivida ha sido de gran tensión y más que peligrosa, tanto para los internos», clasificados algunos como de «extrema peligrosidad», como para los trabajadores.

«No es normal que la mayoría de los internos más conflictivos de otras prisiones acaben en nuestro centro penitenciario, sin que la dirección no haga nada por poner fin a esta situación», han indicado desde la asociación, que ha vuelto a pedir la dimisión del director de la cárcel, Jaime Hernández.

Han insistido también en los problemas derivados de «la falta de personal, con un déficit en la plantilla superior a 100 trabajadores, especialmente en el área de vigilancia». Mientras, en Tratamiento, la falta de educadores deriva en que sea «totalmente imposible llevar a cabo de una manera eficaz y satisfactoria, los diversos programas».

En cuanto a «la alarmante masificación», la asociación ha señalado que en el centro penitenciario hay más de 1.300 reclusos, cuando fue construido para albergar 1.008 presos, siendo el penal «con más población reclusa de todo el territorio nacional según su estructura».

Con todo, APFP ha reclamado al Ministerio del Interior el reconocimiento del personal como agentes de la autoridad; adecuación de los medios coercitivos al siglo XXI y un incremento de las plantillas para ajustarlas a las necesidades reales de los centros penitenciarios para «minorar las agresiones que padecen los trabajadores penitenciarios», así como una actualización retributiva con la equiparación salarial sus compañeros de Cataluña.