Las entradas de la Alhambra han puesto en pie de guerra al sector turístico.
Las entradas de la Alhambra han puesto en pie de guerra al sector turístico. - Ramón L. Pérez
Alhambra Granada

Un informe oficial tumba el sistema de entradas de la Alhambra por sus «graves disfunciones»

El documento autonómico desmonta el modelo de reparto de tiques, que será revisado por la nueva directora del monumento de Granada, Rocío Díaz

GranadaActualizado:

Un informe de la Agencia en Defensa de la Competencia de Andalucía desmonta casi por completo el modelo de gestión de entradas de la Alhambra desde la época del exdirector Mateo Revilla hasta la actualidad. El documento de dicho organismo autonómico, al que ha tenido acceso ABC, es prácticamente una enmienda a la totalidad que tumba el sistema de reparto de los tiques del monumento que ha tenido en pie de guerra al sector turístico, no solo de Granada, sino de toda Andalucía.

«La actual forma de gestionar la comercialización anticipada de las entradas a los grupos por parte del Patronato de la Alhambra y el Generalife presenta graves disfunciones», sostiene el informe, tanto en los tiques de venta directa como aquellos que adquieran los agentes autorizados: «Habría que revisar el actual sistema de comercialización […] sin que el Patronato pueda establecer limites sobre la cantidad de entradas que puedan venderse […] más allá de las que se encuentren disponibles».

Este sistema conlleva «en última instancia un encarecimiento injustificado» de la entrada, que tiene un precio de venta al público de 14 euros (sin guía) y sin embargo puede llegar a suponer un desembolso ostensiblemente superior en el mercado de reventa de hasta más de 100 euros por visita guiada. Entre las causas, el informe pone de relieve la existencia de «un mercado artificial privado» por la proliferación de los llamados agentes pirata.

Agentes pijama

Los agentes pirata o pijama, como las conocen quienes trabajan día a día en el monumento, son aquellos que se constituyen «desde su casa» fiscalmente como agencia de viajes para vender entradas o suministrarlas a terceros. El auge de este «truco» es el problema central del encarecimiento de las entradas. Por ello, la ADCA insiste en la «necesidad de revisión y eliminación» del modelo de reserva de entradas para grupos.

En su lugar, propone que no solo las agencias de viaje tengan acceso a los tiques para que se abra la puerta a otro tipo de empresas y que sea «el propio organismo público el encargado de la puesta a disposición de las entradas a la ciudadanía en general, ya sea de forma directa o en su caso a través de una o varias agencias de ‘ticketing’, […] introduciendo así unas condiciones de competencia más favorables».

Sin límites ni nombres

El informe, además de cuestionar la metodología, también incide en la «restricción desproporcionada» que aplica la Alhambra a la venta de entradas, que coarta «la libertad de empresa». Considera que rompe «las reglas del libre mercado» y «no existe justificación» para aplicar la limitación a los agentes autorizados, que desde 2018 no pueden reservar más de 120 entradas al día o 20.000 al año, una cantidad inferior a la que permitía dos años antes el propio monumento: más de 62.000 tiques.

De todos los aspectos, el informe es más laxo en su análisis de la modalidad nominativa de las entradas implantada por el exdirector Reynaldo Fernández Manzano, que esgrimió motivos de seguridad para justificar que las agencias aporten los nombres de sus clientes, pese a que el monumento carece de elementos básicos, como arcos de seguridad, y los nombres tampoco se cotejan con el Ministerio del Interior. Aunque no aboga por su supresión, insta a la Alhambra a «evaluar si dicho objetivo público podría ser alcanzado con otros medios menos restrictivos».

Una reunión urgente

«Fue lo primero que me encontré al llegar al despacho el pasado miércoles», apunta en sus primeras declaraciones a la prensa la nueva directora del monumento, Rocío Díaz, que ha decidido convocar «con urgencia» una reunión con la Federación de Hostelería de Granada que tendrá lugar el próximo martes. El Patronato de la Alhambra y el Generalife escuchará al sector y a partir de ahí, y con el resultado de sus informes jurídicos sobre la mesa, estudiará «lo que se va a hacer» y adoptará medidas «paso por paso», según ha dicho a este periódico.

Díaz tuvo conocimiento del documento por parte de Reynaldo Fernández Manzano durante una reunión «bastante fluida y cordial» de casi cinco horas en la que cedió el testigo a su sucesora. «Hay que ver la manera más justa de repartir las entradas», comenta Fernández Manzano, quien esta misma semana, antes de dejar su cargo y renunciar a la cuantiosa cesantía, elevó a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía las «recomendaciones» del informe.

Fernández ha planteado al Gobierno andaluz «diversas opciones» que se bajaran desde este momento. En cualquier caso, recuerda que la Alhambra «tiene un aforo limitado» a instancias de la Unesco y advierte que «hay mucha más demanda de lo que el monumento puede ofrecer». Ahora, insiste, deberá ser «el nuevo equipo» el que decida: «Debo ser respetuoso, hay que dejarle unos días a Rocío Díaz para que lo estudie».

El informe definitivo, fechado el pasado 28 de enero, se realizó con el PSOE todavía en el Gobierno autonómico y se emitió después de las alegaciones presentadas por el Patronato de la Alhambra sobre la primera versión de un documento que es fruto del litigio contencioso que mantiene con el monumento el empresario José Manuel Reche, portavoz único de la plataforma «Todos somos la Alhambra», que nació para aglutinar al sector y denunciar los problemas a causa del desechado modelo de reparto de entradas.