La asesora Paqui Granados
La asesora Paqui Granados - ABC

El juez archiva la causa contra Paqui Granados, la asesora de Juana Rivas

También se ha archivado la causa para el padre, la madre, y los hermanos de Juana Rivas, una decisión que la expareja de Juana Rivas, el italiano Francesco Arcuri, no va a recurrir

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GRANADAActualizado:

La asesora jurídica del Centro Municipal de la Mujer de Maracena (Granada), Francisca Granados, ha confiado en que se haga «toda la justicia» que el caso de Juana Rivas requiere, una vez que el Juzgado de Instrucción 2 de Granada ha archivado la causa respecto de ella y la psicóloga de este centro, y ha lamentado que se pueda cuestionar la labor de un recurso dirigido a la mujer maltratada como éste con la imputación de sus trabajadores.

Granados ha comparecido este jueves ante los medios de comunicación después de que el Juzgado haya acordado el sobreseimiento y archivo de las diligencias abiertas contra ella y la psicóloga del centro que asistió a Juana Rivas, Teresa Sanz. Ambas estaban siendo investigadas por su presunta intervención" como «inductoras» o «partícipes necesarios» en la supuesta sustracción de los hijos de la madre de Maracena, que permaneció casi un mes ilocalizable incumpliendo la orden judicial que le obligaba a entregárselos al padre.

También se ha archivado la causa para el padre, la madre, y los hermanos de Juana Rivas, una decisión que la expareja de Juana Rivas, el italiano Francesco Arcuri, no va a recurrir, según ha avanzado a Europa Press su abogado, de modo que este proceso penal sólo continuará contra Rivas.

Francisca Granados ha reconocido que nunca pudo prever este desenlace cuando Juana llegó por primera vez al centro para solicitar asesoramiento. Ahora, 17 meses después de que interpusiera una denuncia por presunto maltrato ante la Guardia Civil, ha dicho, «nos encontramos no sólo con que no se ha protegido a los niños» y con que esta denuncia «no ha sido vista por ningún juzgado», sino con que los trabajadores del centro «han estado investigados».

Granados ha dicho que con esta última resolución judicial «se ha abierto una ventana», pero «no se ha hecho toda la justicia que este caso requiere», insistiendo en que Juana Rivas sólo «ha tratado de proteger a sus hijos» y que le consta que «a fecha de hoy, ellos están sufriendo muchísimo en Italia», donde conviven con el padre desde que la madre los entregara a finales del pasado agosto.

El abogado de las dos trabajadoras del Centro de la Mujer de Maracena, Carlos Aránguez, ha hecho hincapié en que imputar a empleados de un servicio como éste supone «menoscabar una función social de primer orden» a tenor de las cifras de violencia de género y maltrato a menores que se registran. Ha incidido en que en este caso, después de meses de instrucción, todavía desconocen los indicios que se le atribuían a sus patrocinadas para atribuirles determinados delitos.

«No se especifican en ningún auto y las razones del sobreseimiento tampoco se explican», ha agregado el letrado, que ha asumido este caso de manera altruista y ha precisado que cuando termine la causa se plantearán la posibilidad de iniciar o no acciones por el daño a la imagen de las dos técnicas

Desde el Ayuntamiento de Maracena se ha mostrado el apoyo institucional a estas dos trabajadoras con «trayectoria intachable», lamentando que la causa se haya volcado contra ellas, dando una «mala imagen» injustificada a esta clase de centros de ayuda a la mujer, y tachando de injusto que les consideraran instigadoras. La concejal de Igualdad, Rosa Carmen Sánchez, ha garantizado por su parte que seguirán luchando por que se haga justicia en el caso de Juana Rivas y en el de otras tantas mujeres que se encuentran en una situación similar.