Francesco Arcuri se ha reencontrado con sus hijos este jueves en Italia. - EFE
JUANA RIVAS ITALIA

Los niños regresan con Francesco Arcuri tras ser entregados por Juana Rivas en Italia

El hermano mayor ha sido citado por primera vez a declarar en sede judicial por la denuncia de supuestos malos tratos

GranadaActualizado:

Juana Rivas acudió ayer a una comisaría de Cagliari, en Italia, para entregar a sus dos hijos en cumplimiento del requerimiento del juzgado de familia que ha de pronunciarse sobre la custodia de los menores. Los niños permanecieron durante más de dos horas en dependencias policiales y manifestaron su negativa a regresar con Francesco Arcuri, que pudo recogerlos para llevarlos de vuelta a su domicilio habitual, una casa aislada en la isla de Carloforte, después de estar con la madre de Granada desde el pasado fin de semana.

Este viernes han sido citados a declarar los progenitores en sede judicial, según confirma la defensa de Arcuri, al igual que está previsto que lo haga el próximo 13 de noviembre el mayor de los hermanos, que por primera vez hablará ante un juez después de que trascendiera su relato de malos tratos por parte del padre, adelantado por este periódico, que publicó unas cartas redactadas por el pequeño que el padre atribuye a la manipulación e imaginación de Juana Rivas.

Será el mismo juzgado civil que determinará la custodia definitiva el que también recogerá el testimonio del niño, de doce años, aunque la defensa de la madre ha solicitado la apertura de diligencias penales, algo que no ha conseguido hasta el momento ni en Italia ni en España. Ambos países han suscrito el Convenio de Estambul, cuyo articulado invoca la defensa de Rivas para solicitar medidas ante el supuesto riesgo que corren los menores con el padre.

Francesco Arcuri ha respondido con una denuncia a las acusaciones de maltrato, que desmiente tajantemente, y a la nueva negativa de Juana Rivas a hacer entrega de sus hijos. La defensa del padre considera que la madre podría haber incurrido en otro presunto delito de sustracción de menores, por lo que Rivas ya ha sido condenada –la sentencia no es firme– a cinco años de cárcel, seis de inhabilitación de la patria potestad y 30.000 euros de indemnización por el daño ocasionado a la imagen de Arcuri por el mes que permaneció en paradero desconocido con los niños durante el verano de 2017.

Un «accidente doméstico»

Esta vez, la madre sí contaba con un permiso para estar con sus hijos durante el fin de semana. Los niños debían ser entregados al padre el domingo. Sin embargo, la madre se negó a hacerlo por los hematomas hallados en la espalda del niño pequeño, que de momento no ha sido inspeccionado por ningún especialista forense. El padre atribuye la lesión a un «accidente doméstico» propio de la edad en el que no intervino, aunque sus hijos le culpan a él de empujar al pequeño, de cuatro años, contra los hierros de una cama.