Donde antes se podía contemplar una impresionante vista, ahora se levanta una pantalla repleta de pintadas.
Donde antes se podía contemplar una impresionante vista, ahora se levanta una pantalla repleta de pintadas. - L.R.
Vandalismo

Las pintadas colman la «chapuza antiestética» del mirador ferroviario de Granada

En menos de un año, las polémicas pantallas de metacrilato instaladas por Adif han difuminado las impresionantes vistas para llenarse de dibujos vandálicos

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Las murales instalados por Adif en el mirador ferroviario de Granada son una mezcla de distorsión visual y opacidad multicolor. Las pintadas llevan cebándose con estas vallas de metacrilato desde que fueron colocadas el pasado verano y las rúbricas vandálicas han colmado poco a poco la mayor parte de las polémicas cristaleras: una «chapuza antiestética» rechazada por multitud de vecinos de Camino de Ronda, que preveían la situación y ahora lamentan la dejadez de las administraciones en sus labores de limpieza.

Las pintadas se acumulan y ocupan casi al completo el espacio que antes ocupaba una impresionante estampa granadina. Al paso de las vías del tren bajo esta arteria de la ciudad, la calle más larga y una de las más transitadas de Granada, las dos pantallas de metacrilato −a uno y otro lado de la avenida− instaladas han borrado las vistas de las que disfrutaban conductores y peatones, muchos de los cuales se detenían unos segundos para contemplar la panorámica ferroviaria con el Albaicín, la Alhambra, la Catedral y Sierra Nevada de fondo.

Las dos pantallas, a uno y otro lado de Camino de Ronda, están copadas por las pintadas vandálicas que ninguna admistración se encarga de limpiar.
Las dos pantallas, a uno y otro lado de Camino de Ronda, están copadas por las pintadas vandálicas que ninguna admistración se encarga de limpiar. - L.R.

Como viene siendo habitual por parte de Adif en la provincia, en la que ha llegado a demoler sin notificarlo la decimonónica estación de trenes de Loja, la empresa pública no informó de la colocación de estas barreras que han ido creciendo para, teóricamente, garantizar la seguridad que los vecinos del barrio nunca han visto en riesgo, pues no tienen constancia de que se hayan producido suicidios que, sin embargo, tampoco podría impedir físicamente la pantalla. «Es inútil», criticaban hace unos meses en declaraciones a este periódico.

«Mientras esté limpia, a nosotros nos parece bien. Veremos a ver si no la pintan», comentaban otros vecinos cuando las mamparas recién instaladas lucían resplandecientes. Ahora, en menos de un año, cuando ya están repletas de pintadas, piden una solución para evitar que este espacio en visible estado de abandono se asemeje a un «gueto»: «Pedimos que al menos lo limpien, porque esto es una vergüenza y así no puede estar… Pero que como no quiten las cristaleras, en dos días están igual, es una pena, y más en una ciudad turística».

Una alternativa al «gueto»

Nada ha servido para que Adif estudie una alternativa arquitectónica menos invasiva y más acorde con el paisaje. Ni el rechazo de muchos vecinos ni las denuncias de la Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía, que reclamó al Ayuntamiento de la capital y a Adif que revirtieran la actuación ante la «pérdida» de uno de los miradores más emblemáticos de ciudad, el cual se encuentra recogido en el inventario oficiales de miradores, siendo el único en esta zona de la capital.

Hasta hace menos de un año, los vecinos de Camino de Ronda disfrutaban de las imponentes vistas desde este mirador.
Hasta hace menos de un año, los vecinos de Camino de Ronda disfrutaban de las imponentes vistas desde este mirador. - L.R.

La Asociación Granadina de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía solicitó, a cambio, que se acondicionara este espacio para su disfrute por parte de la ciudadanía, pues carece de bancos y permanece igual desde hace décadas, lo que nunca ha sido un impedimento para que los viandantes paren para contemplar las vistas al pasar por ahí. Todavía ahora, con las pantallas de metacrilato que difuminan la impresionante estampa de este mirador ahora cegado.