Spiriman, al frente de la manifestación del pasado 10 de junio en Sevilla
Spiriman, al frente de la manifestación del pasado 10 de junio en Sevilla - RAUL DOBLADO
MARCHA

Spiriman vuelve a la carga con una manifestación en Granada contra «la corrupción judicial y sanitaria»

El médico Jesús Candel denuncia las prescripciones en la causa de los ERE, «el mayor caso de corrupción de este país»

ABC
SevillaActualizado:

La Asociación Justicia por la Sanidad, que dirige el médico Jesús Candel «Spiriman», ha convocado una manifestación para el próximo domingo 20 de octubre en Granada contra la corrupción sanitaria, política y judicial y ha hecho un llamamiento a toda la sociedad andaluza para salir a la calle este día para marchar pacíficamente contra la corrupción.

Jesús Candel, conocido como Spiriman, ha difundido un nuevo vídeo a través de las redes sociales en el que llama a los andaluces a que «llenemos las calles de Granada como nunca se han llenado» el próximo 20 de octubre. El promotor de las movilizaciones que obligaron al Servicio Andaluz de Salud a dar marcha atrás a la fusión de hospitales en Granada denunció que se esté desmontando judicialmente el caso ERE, «el mayor caso de corrupción de este país», que «es para que estuviera todos los días en la tele» como el caso Gürtel.

La situación actual de la Justicia centrará buena parte de los mensajes de la marcha. El conocido doctor pidió a través de las redes que los «indignados» se movilicen contra la «pasividad» de la juez instructora del caso ERE, María Núñez Bolaños, y que «todos los que han robado repongan» ese dinero público.

«El caso ERE es para que estuviera todos los días en la tele», denuncia el médico que acabó con la fusión hospitalaria en Granada

Según una nota de la Asociación Justicia por la Sanidad, la corrupción política en demasiadas ocasiones queda impune. Muchas de las piezas de corrupción están paralizadas en los juzgados y por ello prescriben los delitos. «Hemos asistimos atónitos los andaluces a la prescripción de muchas de las piezas judiciales en el Caso ERE por caducidad en la investigación. O ese famoso error del servicio jurídico de la Junta de Andalucía que no acudió a la vista del Caso Nevada y que nos costó 160 millones de euros de indemnización a Tomás Olivo», recuerda.

La Asociación Justicia por la Sanidad lamenta que «en Andalucía no ha cambiado nada con el nuevo gobierno. Nuestro sistema sanitario está en grave peligro». Los recortes y la falta de inversiones «dejan muy tocada a la sanidad pública y van a provocar un quebranto a corto plazo del sistema sanitario público ya que, al tener menos recursos, unido al envejecimiento de la población, el sistema dentro de unos años entrará en quiebra», exponen.

«Las cifras de los tajos dados a los presupuestos sanitarios han sido tremendas en Andalucía a la joya de la corona sanitaria», señalan en la nota. Entre 2011 y 2014 descendió el gasto en 1.622 millones de euros. «Los últimos presupuestos de Susana Díaz y el primero de Moreno Bonilla incrementan el presupuesto de la sanidad, pero el aumento de los 772 millones previstos para este año es tan solo un parche puesto al sistema sanitario», sostienen.

La corrupción judicial.

Para el colectivo que dirige Spiriman, no existe una verdadera democracia si no existe justicia. «Las instituciones del Estado se están alejando peligrosamente de los límites marcados por la Constitución hacia un limbo que beneficia a los partidos que las gobiernan, lo que ha provocado que hasta los propios ciudadanos empiecen a dudar de sus instituciones. Es ya histórica la frase de 1985 de Alfonso Guerra sobre que Montesquieu ha muerto cuando el partido socialista aprovechó la mayoría parlamentaria que poseía para reformar la Ley del Poder Judicial. Se habían cargado la independencia del poder judicial y se jactaban de ello, enterrando a Montesquieu, el filósofo que defendió la independencia de los tres poderes del Estado».

Desde entonces, denuncia la asociación, «hemos asistido los ciudadanos impasibles ante el mercantilismo partidista para nombrar a los miembros del Consejo General del Poder Judicial, lo que pone en entredicho la esencia de independencia de la Justicia. Los propios partidos se vanagloriaban de nombrar a los miembros del Consejo General del Poder judicial. Incluso se llega a hablar de magistrados progresistas y conservadores, para emular el sistema bipartidista de la política española».