Los miembros de la comisión encargada de la elaboración de la corona presentan el boceto
Los miembros de la comisión encargada de la elaboración de la corona presentan el boceto - MIGUEL ÁNGEL JIMÉNEZ
CENTENARIO DE LA CORONACIÓN

Amor, simbolismo y pequeñas historias rocieras para la Corona del Centenario

La Virgen del Rocío lucirá en la romería de 2019 una joya creada con oro de ley de 22 quilates donado por sus devotos que supone una iniciativa sin precedentes de coordinación entre filiales, no filiales y asociaciones rocieras

ALMONTEActualizado:

La Blanca Paloma tendrá por fin una corona diseñada exclusivamente pensando en ella, en lo que significa para todos los rocieros del mundo y en lo que supone como símbolo de pureza y devoción. Y la tendrá gracias a las aportaciones voluntarias de sus hijos, que se han acogido a la iniciativa que en un primer momento partió de un hermano de la Hermandad del Rocío de Valverde del Camino y a la que de inmediato se sumaron todas las filiales, no filiales y asociaciones rocieras, dando lugar a un movimiento de coordinación y trabajo común sin precedentes en el ámbito rociero.

El diseño y su justificación técnica y simbólica han sido presentados hoy en el Museo Tesoro del Rocío por la Hermandad Matriz de Almonte, la Comisión de las Hermandades para la Corona y por José Delgado, miembro de la orfebrería sevillana Hermanos Delgado López cuyo diseño fue finalmente elegido de entre las ocho propuestas presentadas en un principio.

«¿Cómo puede un rociero decir que le va a hacer una corona a la Virgen del Rocío? Pues simplemente mirándole la cara a Ella», explicaba el diseñador de la obra, una joya que cumple con una premisa esencial: no alterar la silueta de la Virgen, «que es única».

Por ello, «toda la disposición y los volúmenes están sacados a partir de la corona que tenemos ahora», un diseño basado en el de la Inmaculada de la Catedral de Sevilla con las variantes que solicitó en su momento Francisco Muñoz y Pabón.

Boceto de la corona, obra de la orfebrería Hermanos Delgado López
Boceto de la corona, obra de la orfebrería Hermanos Delgado López - ABC

La futura Corona del Centenario, cargada de gran simbolismo en un dibujo que, sin embargo, ha tratado de ser sencillo, está formada por dos piezas, el canasto «corona de reina del cielo y la tierra» y el resplandor de luz «como luz divina». El canasto está dividido en ocho caras y ocho pilastras con pequeñas hornacinas que representan letanías lauretanas.

Las pilastras están rematadas por jarras de azucenas en alusión de la pureza de la Virgen y entre otras singularidades de la historia de la devoción rociera la corona contiene el escudo de San Juan Pablo II, el escudo de la Matriz y el de Almonte, recordando el Patronazgo. Quedan reflejados igualmente los dogmas de la Santísima Virgen.

En cuanto al resplandor, en el centro del dibujo circular compuesto por moldurillas y hornacinas predomina el Espíritu Santo, que se posa sobre el orbe que presenta, a cada lado, los bustos y atributos de los doce apóstoles. En toda la composición predomina el color rojo de los rubíes, que es también el color de Pentecostés.

Para la Hermandad Matriz, más allá del regalo material que supone la corona, que la Virgen lucirá por primera vez en la Romería de 2019, la iniciativa tiene valor en cuanto a que «refleja la unión de todas las hermandades», un trabajo de «coordinación y buen hacer» que el delegado de Formación, José Miguel Saavedra, ha alabado.

Luis Molián, secretario de la Hermandad de Valverde y presidente de la Comisión de las Hermandades para la Corona, ha admitido la enorme carga sentimental que tiene la iniciativa, ya que «el oro que estamos recogiendo está teniendo más recuerdos e historias de lo que pensábamos y esto se está convirtiendo en una corona de sentimientos y de amor». Igualmente, Molián ha anunciado que, aprovechando la sinergia y la infraestructura creada para la iniciativa de la corona, las hermandades y asociaciones tienen previsto completar el «regalo» a la Virgen con una gran obra social de parte de todo el mundo rociero, que se desvelará en un futuro próximo.