Una de las salas de la gruta de Aracena
Una de las salas de la gruta de Aracena - ABC
Ciencia

«Bacillus onubensis», el microorganismo «secreto» de la gruta de las Maravillas de Aracena de Huelva

Investigadores del CSIC identifican en la cueva onubense una nueva especie de bacteria, que posteriormente se ha localizado también en Málaga

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Un equipo de investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (Irnas), dependiente del centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha identificado una nueva especie de bacteria en el aire de la Gruta de Las Maravillas, ubicada Aracena, en el corazón de la Sierra de Huelva.

«Bacillus onubensis», en referencia al gentilicio de la zona y a la denominación que dieron los romanos a la provincia, es el nombre con el que el equipo científico ha bautizado a la bacteria, investigación que ha salido publicada en el último número de «Systematic and Applied Microbiology».

La nueva especie identificada en las Grutas de Aracena, ha apuntado el investigador Cesáreo Saiz-Jiménez, se ha encontrado posteriormente también en el aire de la Cueva del Tesoro, en Málaga, localizada a 318 kilómetros de distancia de la primera, lo que demostraría la distribución de la bacteria por varias cuevas andaluzas.

En los últimos años, este equipo, que constituye el Grupo de Investigación Microbiología Ambiental y Patrimonio Cultural, ha descrito un total de 22 nuevas especies de bacterias y cinco de hongos, entre ellos el «Aspergillus baeticus», aislado también de la Gruta de las Maravillas en el año 2012.

El proyecto nació como respuesta a la realidad de que las cuevas andaluzas no estaban siendo controladas desde el punto de vista microbiológico. «En este proyecto se proponía la creación de un Observatorio Microbiológico de Cuevas, donde a través de un estudio de la aerobiología de algunas cuevas andaluzas, se pudiera controlar los microorganismos presentes en el ecosistema, y poder detectar a tiempo aquellos brotes que pudieran comprometer la integridad de la cueva y sus pinturas rupestres, en el caso que las tuviera», ha manifestado el investigador.

La creación del Observatorio se materializó mediante la concesión de un Proyecto de Investigación de Excelencia de la Junta de Andalucía.

En los años de duración del estudio el equipó visitó y muestreó, a lo largo de las cuatro estaciones del año, el aire de la Cueva de Ardales y Cueva del Tesoro en la provincia de Málaga, y la Gruta de las Maravillas en Aracena, Huelva. Aislaron un elevado número de bacterias y hongos, que fueron identificados a nivel de género y especie. Sin embargo unas pocas especies de bacterias y hongos resultaron ser desconocidas y nuevas para la ciencia, como la mencionada, Bacillus onubensis.