A la izquierda López Casas acompañado de su abogado Manuel Alcedo,ante las deterioradas instalaciones de la casa club del Campo de Golf de Matalascañas
A la izquierda López Casas acompañado de su abogado Manuel Alcedo,ante las deterioradas instalaciones de la casa club del Campo de Golf de Matalascañas - Miguel A. Jiménez
Tribunales

El Campo de Golf de Matalascañas será subastado por el impago del Ayuntamiento de Almonte

Doñana de Silva Golf ejecutará la póliza hipotecaria que compró a Exclusivas Doñana después de que su propietario, el Consistorio almonteño, no haya hecho frente al primer plazo

AlmonteActualizado:

Estafado, engañado y defraudado. Así se siente José Antonio López Casas, propietario de Doñana de Silva Golf (DSG) y hasta hace poco arrendatario del Campo de Golf de Matalascañas, la primera instalación ecológica de España para la práctica de este deporte que abrió sus puertas en el año 2.000 con gran difusión. El Ayuntamiento de Almonte, accionista mayoritario y por tanto dueño de Exclusivas Doñana, propietario a su vez de la instalación, le debe, según ha declarado hoy ante los medios de comunicación, una cantidad que ronda los 800.000 euros producto de los gastos que López Casas ha asumido desde que en 2012 firmara el contrato de arrendamiento por 20 años, así como del crédito hipotecario suscrito con el Santander, que contrajo en 2015 para librar a la instalación de la ejecución por parte del banco, y los intereses correspondientes.

Ese crédito, que fue asumido y refinanciado por DSG, venció el pasado 31 de marzo sin que el Consistorio haya hecho frente al plazo establecido por escritura pública con la sociedad Exclusivas Doñana, de la que el Ayuntamiento es accionista mayoritario y, por tanto, responsable. Asciende, después de aplicarse los intereses oportunos, a cerca de 600.000 euros, y va a marcar el desenlace de la historia de una instalación que prometía ser una oportunidad para el turismo de la zona y que se ha convertido en una pesadilla para el arrendatario, que va a proceder a ejecutar la póliza y a subastar el campo de golf.

Si consigue que alguien se haga cargo de la instalación y pague lo suficiente como para cubrir las deudas de «un campo de golf que en sí mismo no vale nada», perfecto. Pero si no es así, López Casas ha anunciado públicamente que instará la quiebra de Exclusivas Doñana, un procedimiento de concurso de acreedores «culpable» que tendría «consecuencias directas y personales para los administradores y consejeros de Exclusivas Doñana, comenzando por el concejal Espina Bejarano», el único, por otro lado, que ha mantenido comunicación con DSG. «Le agradezco la atención que me ha dispensado, que se ha traducido en muy buenas palabras y ni un solo euro ni ninguna solución», ha lamentado López Casas.

El responsable de DSG, que ha entregado a los medios de comunicación un dossier con un resumen de la historia del campo y diverso material documental legal y sanitario, así como la correspondencia que ha dirigido a la alcaldesa de Almonte desde que esta tomó el cargo, ha asegurado que esta nunca ha respondido a sus misivas y que ni siquiera conoce personalmente a Rocío Espinosa, al contrario que ha sucedido con el resto de alcaldes que ha tenido Almonte.

«Es más, y esto ya es plano personal, mi hijo Felipe, gerente de Doñana de Silva Golf, murió el 30 de noviembre de 2106», ha detallado el prestigioso abogado, que ha lamentado que la alcaldesa «ni siquiera ha levantado el teléfono para darme el pésame, ni un Whatsapp, ni un simple escrito…», tras notificar López Casas a la Alcaldía que a partir de entonces sería él el que asumiría el cargo que ocupaba su hijo dentro de la sociedad.

«Desde el punto de vista humano y personal es perfectamente calificable, pero no le voy a dar a ella ni el privilegio del más leve de mis desprecios, ni en lo personal ni en lo político», ha zanjado.

Sin licencia para riego

Uno de los principales problemas de la instalación ha sido el riego, un recurso «fundamental» que ha sido una constante fuente de dificultades por el mal estado del agua. «Resulta que ahora nos hemos enterado de que la alcaldesa ha confesado en una intervención pública que el campo nunca tuvo permiso de riego», algo que «no cabe en cabeza humana». «Durante 19 años nos han estado tomando el pelo y a mí, en particular, lo que han hecho es estafarme», ha denunciado.

Los inconvenientes provocados por el agua surgieron, según ha explicado el abogado, desde que arrendaron el campo de golf. En 2013, cuando recurrieron a Aqualia, la empresa les «dejó bien claro» que «mi sociedad no era el interlocutor, porque lo eran o Exclusivas Doñana, propietaria del campo, o bien el Ayuntamiento, propietaria de Exclusivas Doñana». Aun así, DSG invirtió 50.000 euros en trabajos destinados a solucionar los problemas, dinero que también se está reclamando.

Los problemas con el agua se agudizaron en 2016 hasta el punto de que una inspección de la Consejería de Salud detectó riesgo de legionela e inició un expediente que finalmente se solventó sin cargos para DSG pero con la reapertura de otro contra Exclusivas Doñana como titular de la explotación.

Ese verano fue «patético». «El Ayuntamiento nos obligó a cerrar el riego de las calles 15 y 18» mientras se iban perdiendo clientes y torneos sin que obtuvieran solución alguna por parte del consistorio.

El 2 de noviembre DSG procedió al cierre del campo de golf, «porque estoy dispuesto a asumir pérdidas, pero no riesgos penales». En 2018, y sin recibir respuestas ni soluciones al problema del agua, López Casas rescinde el contrato de arrendamiento.

«Cómo es posible que hayamos llegado a esta situación», se pregunta López Casas. «Cómo es posible que hayamos dejado perder un activo como este campo de golf y cómo es posible que de paso nos hayamos cargado 10 puestos directos», lamenta, al tiempo que asegura que, aunque se quedara con la instalación cuando esta sea subastada, no puede asegurar que asuma su reapertura. «Me lo volveré a pensar para hacer negocios en Matalascañas o en Almonte», concluye.