Viajeros se dirigen a la canoa antes de zarpar en Huelva
Viajeros se dirigen a la canoa antes de zarpar en Huelva - Alberto Díaz
Verano

La canoa de Punta Umbría, una placentera travesía en los veranos de Huelva

Un viaje de unos 45 minutos de duración que cruza la ría y sortea canales, entre parajes que son historia onubense y el espacio natural Marismas del Odiel

HuelvaActualizado:

El medio que hizo accesible la playa de Punta Umbría a los onubenses cuando cruzar el Odiel era todo un reto y el Puente Sifón Santa Eulalia, el sueño de muchos aún sin forma de maqueta -abrió a finales de los 60 la comunicación por carretera hacia la Costa occidental de Huelva- ha logrado ganar la batalla al tiempo y hacer de una travesía de 45 minutos una experiencia placentera.

Lo dicen las colas que se forman entre los meses de junio y septiembre en el Muelle de Levante, en el Puerto Interior, punto desde el que en Huelva zarpa la la tradicional canoa para cruzar la ría y sortear canales hasta encontrarse con la estampa de aguas calmas salpicadas por pesqueros y pequeñas barcazas que anuncian la llegada al muelle de Punta Umbría, a los pies de la Plaza Pérez Pastor.

En esta barcaza cuyo antepasado comenzó a surcar la ría en un primer viaje en 1945, a iniciativa de un empresario puntaumbrieño (Pascasio), se mezclan turistas de temporadas, asiduos, y gente de la tierra que prefiere respirar mar, observar naturaleza y vivir una experiencia mientras se traslada a su destino. Se unen los que viajan con alguna mascota, que aprovecha huecos para sacar el hocico; los que llevan bicicletas o los que van cargados como para montar un punto de día y pernocta para varias jornadas.

Colorido y contraste desde la proa a la popa, y un bullicio que no se alarga más allá de unos minutos desde el momento en el que levanta anclas y echa a navegar. Los viajeros se acomodan, a sombra o sol - según el gusto- y, ya sin prisas, comienza el disfrute de un paseo obligado para los visitantes durante su estancia en Huelva y para los onubenses en cada temporada.

Durante el verano, la canoa hace un viaje ininterrumpido a diario de ida y vuelta entre las 10.00 y las 21.00 horas. Las salidas desde Punta Umbría son en horas pares mientras que las impares zarpa desde la capital.

La canoa deja atrás la capital en un navegar lento junto al Paseo de la Ría, dejando atrás el muelle cargadero de mineral, el Muelle del Tinto, una estructura de hierro y madera del siglo XIX que dejó de estar operativo a mediados de la década de los 70 convertida en importante recurso turístico de Huelva. Aquí, sobre la ría, las puestas de sol no encuentran palabras para ser descritas.

Durante el verano, la canoa hace un viaje ininterrumpido a diario de ida y vuelta entre las 10.00 y las 21.00 horas

La embarcación pasa junto al marismas asociadas a las desembocaduras de los ríos Tinto y Odiel, y se cuela bajo un puente levadizo para continuar su viaje entre canales y lugares que recuerdan la historia de Huelva.

Es el caso de la Isla Saltés (Saltish), la ciudad islámica que siglos atrás llegó a ser reino de Taifa dependiente del Califato de Córdoba, en la que se localiza un importante yacimiento arqueológico integrado en la Zona Arqueológica de Huelva e inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

El viaje transcurre entre un oleaje casi imperceptible, el murmullo del viento y el canto de algún ave en un escenario incomparable, el paraje natural Marismas del Odiel, reconocido por la Unesco como Reserva de la Biosfera.