Uno de los humedales del Parque Nacional de Doñana
Uno de los humedales del Parque Nacional de Doñana - ABC

El Defensor del Pueblo pide proteger el acuífero del Parque Nacional de Doñana

Los regantes recuerdan que cerraron 400 pozos en la zona para conservar los recursos

SEVILLA /HUELVAActualizado:

El Defensor del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, ha instado este martes a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) a que declare las masas de agua subterránea de Almonte, Marismas y Rocina «acuífero sobreexplotado», conforme a lo que establece la Ley de Aguas.

En opinión del Defensor, ello conllevaría un control más estricto de los plazos para cumplir las medidas necesarias para revertir el actual mal estado de estas aguas, que afecta a espacios naturales protegidos de relevante valor ecológico.

A juicio de la institución, las medidas para revertir el actual estado de los acuíferos de Almonte, Marismas y Rocina «no pueden posponerse indefinidamente en los sucesivos planes hidrológicos cuando existen deterioros significativos de las aguas, y no se han adoptado todas las medidas posibles para evitar daños irreversibles o de difícil reparación al espacio natural de Doñana».

Por ello, también pide al organismo encargado de la administración y control del Dominio Público Hidráulico que garantice el uso sostenible de los acuíferos mediante un programa de actuación que ordene las extracciones y coordine la planificación de los recursos hídricos, la actividad agrícola y la protección de los espacios naturales.

Esta sugerencia del Defensor del Pueblo se enmarca en una actuación de oficio para comprobar las actuaciones acometidas por la CHG para frenar la tendencia de continuo descenso de los niveles de aguas subterráneas en el antiguo acuífero Almonte-Marismas -hoy dividido en cinco masas de agua subterránea distintas-, como consecuencia de las extracciones para usos agrícolas.

Legislación de aguas

El mal estado de las aguas había sido advertido en los informes elaborados por la Delegación Institucional de Andalucía del CSIC, aportado por el Defensor del Pueblo Andaluz, y por la propia CHG. Tras dos peticiones de información, el Defensor del Pueblo no ha podido concluir que la CHG esté ejerciendo con suficiente decisión las funciones que tiene atribuidas por la legislación de aguas.

Así, dicho organismo no ha remitido información que permita concluir que conoce con exactitud el número de pozos ilegales existentes en la actualidad, ni sobre las sanciones impuestas, si estas se han cumplido o, en caso contrario, las medidas adoptadas para asegurarse de que no se producen aprovechamientos sin título habilitante.

Asimismo, y alcanzada la mitad del ciclo de planificación del Plan Hidrológico del Guadalquivir 2015-2021, la CHG no ha suministrado información actualizada que permita conocer el grado de ejecución de las medidas previstas en dicho plan que sean de su competencia, ni ha especificado los plazos para su cumplimiento ni los resultados obtenidos.

Por su parte, los regantes de la zona recuerdan el esfuerzo que ya han hecho por el mantenimiento de los recursos y apuntan a que las zonas con problemas de agua no son precisamente en las que se cultiva.

Así, según Cristóbal Picón, presidente de la Plataforma en Defensa de los Regadíos del Condado, «el Instituto Geológico Minero de España (IGME) es el que analiza el estado de las aguas subterráneas de Doñana». Según Picón, este organismo ya «ha asegurado que está recuperándose».

Por otro lado, recuerda el representante de los regantes, «de las zonas en las que está dividido el acuífero, las que tienen más problemas no son las zonas freseras».

Picón insiste en que «nosotros, los agricultores del Condado, cumplimos nuestra parte cerrando unos 400 pozos» de riego y, que, además, «se ha recuperado el agua del cortijo de los Mimbrales, entre otras acciones».

«Rebosante de agua»

Los regantes del Condado de Huelva minimizan los problemas de agua en al zona y apuntan a que, de hecho, «en la zona del Arroyo de la Rocina actualmente, a mediados de agosto, está rebosante de agua». Y eso es, aseguran, «porque el agua de Doñana depende también de las lluvias, está inundada en invierno y se seca en verano. Pero hemos tenido un invierno muy lluvioso que beneficia al parque natural», explican.

A los regantes del Condado les gustaría, dicen «la misma contundencia en garantizar el riego a los agricultores que han cerrado los pozos en esas zonas y tienen fincas de regadío, reconocidas por el Plan Especial de los Regadíos» que la que se pide en la conservación de la zona.