Dolmen de Soto
Dolmen de Soto - AFP PHOTO / CRISTINA QUICLER / GOGO LOBATO
Patrimonio

El Dolmen de Soto, la joya megalítica de Huelva que bate récords

Más de 10.000 personas han visitado a lo largo del 2018 este monumento prehistórico, una cifra un 10 % superior a la del 2017

S.A.
HuelvaActualizado:

Más de 10.000 personas han visitado a lo largo del 2018 el Dolmen de Soto de Trigueros (Huelva), una cifra un 10 % superior a la del 2017 que viene a corroborar el posicionamiento del megalito dentro de los puntos de interés a conocer por parte del visitante que plantea su viaje a la provincia.

El Dolmen de Soto forma parte del conjunto de más de doscientos monumentos megalíticos de la provincia de Huelva, que se desarrollaron en el occidente europeo entre el neolítico y la edad del Bronce y desde octubre de 2013 está incluido en el Itinerario Europeo Cultural Caminos de Arte Rupestre Prehistórico.

Con un ritmo cambiante por meses, destacan las visitas recibidas en agosto, donde se registraron más de 1.500 visitantes, ha informado el Ayuntamiento de Trigueros en un comunicado.

Este dato es debido, en parte, a la programación especial 'Las Lunas de Soto' que el Ayuntamiento de Trigueros lleva organizando desde hace varios años durante los viernes de ese mes y que supone un empuje «notorio» a las estadísticas de visitas, ha informado el Consistorio en una nota de prensa.

En cuanto al número de visitas grupales, se mantiene con respecto a años anteriores, aumentado en los meses de primavera y otoño, cuando con normalidad los centros escolares y colectivos culturales programan sus salidas.

El Dolmen de Soto está situado en el Cabezo del Zancarrón, en la finca La Lobita, y fue descubierto y excavado en 1923 por el propietario de la finca donde se ubica, Armando de Soto.

La declaración, en 1931, de monumento histórico-artístico se sustanció por la Junta Superior de Excavaciones y el Comité ejecutivo de la Junta del Patronato para la protección, conservación y acrecentamiento del Tesoro Artístico Nacional gracias a las investigaciones de Hugo Obermaier.

El aspecto diferencial de este Dolmen de Soto con respecto a otras construcciones de estas mismas características lo constituyen los signos grabados y pintados en sus piedras verticales, y que representan una serie del arte megalítico, con grafías con fuertes similitudes con el arte rupestre.