La casa de las víctimas acordonada el día en el que se encontraron los cuerpos
La casa de las víctimas acordonada el día en el que se encontraron los cuerpos - ABC
Doble crimen de Almonte

La familia de las víctimas del doble crimen de Almonte quiere una segunda autopsia de los restos mortales

La acusación particular pide la exhumación de Miguel Ángel y María y su análisis, junto al de la ropa y la manta que cubría a la niña, por el antropólogo forense Francisco Etxeberría

Huelva Actualizado: Guardar
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La representación legal de la familia de las víctimas del doble crimen de Almonte, Miguel Ángel Domínguez y su hija María (8 años), asesinados en su domicilio 2013, pretende dar un giro a la investigación reabierta el pasado enero por la instructora después de que el Tribunal Supremo (TS) confirmara -mediante sentencia- la absolución del que fuera único sospechoso hasta el juicio en 2017.

La acusación particular en nombre de la familia, en manos de José Ignacio Bidón, presentaba ayer mismo un escrito a la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de La Palma del Condado en la que propone nuevas diligencias y pruebas para esclarecer los crímenes.

Así, Bidón considera «útil, necesaria y pertinente» una nueva prueba: una segunda autopsia y un exhaustivo análisis de la manta que cubría el cuerpo de la menor, de la que solo se recortó un trozo (en el que apareció sangre de la niña) y del vestido que llevaba puesto el día en el que fue acuchillada.

Por ello, solicita que los restos mortales de Miguel Ángel y María sean exhumados para practicar las nuevas diligencias y concreta que las pruebas debe llevarlas a cabo el antropólogo forense Francisco Etxeberría, para «poder encontrar posibles restos del absuelto».

«Más vale absolver a un presunto culpable que condenar a un inocente y eso es lo que ocurrió a pesar de que existen pruebas irrefutables en donde se considera que el autor de los hechos recae en Medina -manifiesta en el escrito-, dicho sea con los debidos respetos y en términos de defensa», al tiempo que expresa su confianza en que «nuestras afirmaciones respetuosas no se intenten boicotear con amenazas de querella» por la contraparte.

El abogado de la familia pide además que se cite para un reconocimiento a Francisco Javier Medina, que era pareja de Marianela Olmedo, madre y mujer de las víctimas cuando se cometieron los asesinatos y absuelto por los tribunales en el juicio. Este reconocimiento tiene como objetivo, explica Bidón en el escrito al que ha tenido acceso ABC, conocer su altura y peso para que los profesores podólogos de la Universidad de Barcelona Pablo Martínez Escauriaza y Juan Villareal, realicen una ampliación del estudio podológico que consta en autos.

El informe pericial afirmaba que las huellas que se encontraron en la casa de las víctimas, y junto a los cadáveres, correspondían a unas zapatillas deportivas marca Nike del 44 o 45 y que tenía, según la pisada, su centro de equilibrio más próximo a la suela que al tacón. Esta particularidad se traducía -a juicio de los expertos- en que el portador de aquellas zapatillas, que mantuvo una lucha con el padre asesinado, tenía algunos números menos de pie respecto al calzado que llevaba en ese momento.

Solicita asimismo que se pida mediante oficio al supermercado en el que trabajaba Medina un informe del modelo de la cámara de vigilancia del establecimiento, en el que fue grabado horas antes de los crímenes, con detalle de la altura en la que estaba colocada y ángulo de la misma.

En paralelo, propone que la UCO de la Guardia Civil, desarrolle con sus medios informes complementarios sobre las huellas (con los datos ya conocidos de Medina) y la cámara.

La acusación particular considera «importante cuantificar y contrastar» determinados datos de Medina y «poder encontrar una compatibilidad» con el informe podológico que forma parte de las actuaciones – fue realizado por el forense Pablo Martínez Escauriaza para el juicio-. «Si este informe se hace correctamente y se concluye que las pisadas son de Medina, en la investigación se produce un vuelco y ya tendremos otra prueba de cargo que nos lleva al verdadero autor de los hechos».

En la lista de las nuevas diligencias que solicita en este momento, se incluyen la investigación -también por la UCO- de las horas de los móviles de Marianela, del de la vecina ecuatoriana de las víctimas que escuchó importantes golpes y de su novio, ya que ambos conversaron por mensajería a la hora en la que estaban cometiéndose los crímenes.

En este apartado, la familia quiere que se tome testimonio al agente que se encargó de realizar la copia del móvil de la vecina, del de su novio y de Marianela y que el departamento de Nuevas Tecnologías de la Guardia Civil explique mediante informe si en aquella época (abril de 2015) la hora de los teléfonos móviles podían ponerse de forma manual por el usuario o no.

La acusación anuncia además que reactivará la investigación de la pieza separada en relación con un cuchillo encontrado en una alcantarilla, que considera «ni se ha investigado o se investigó de forma insuficiente», ante la sospecha de que no sea el que llegó al juzgado dos años después.