Vista parcial del coso de La Merced de Huelva Alberto Díaz
Tribunales

El ganadero José Luis Pereda pide amparo a los tribunales: «Me impiden acceder a la Plaza de Toros de Huelva»

Estalla una «batalla» interna por la gestión entre sucesores del empresario y fundador del coso de La Merced que desemboca en los juzgados

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El ganadero y empresario taurino José Luis Pereda García, fundador de la sociedad que adquirió en los años 80 la Plaza de Toros de La Merced de Huelva, ha solicitado la intervención de los tribunales para poder acceder al coso ante la prohibición de algunos de sus sucesores a dejarle poner un pie en la plaza.

La «batalla» en el clan Pereda por la gestión del coso vuelve por segunda vez en menos de un año a los juzgados de Huelva, donde hoy mismo se verá la denuncia del empresario –a la que ha tenido acceso ABC- después de que se hayan cambiado las cerraduras de la plaza y se le haya impedido a Pereda, por dos veces consecutivas, el acceso a la misma.

Pereda explica en su denuncia que, a la vuelta de un periodo de convalecencia por una enfermedad grave, que lo tuvo apartado del trabajo en 2017 y parte de 2018, se encontró con que sus sucesores –apunta a dos yernos y a un sobrino- habían cambiado las cerraduras de la plaza para que no pudiera entrar.

Incluso, relata, el mismo sobrino llegó a denunciarlo por ocupación ilegal, procedimiento que fue archivado por el juzgado correspondiente (Instrucción 3).

Tras el archivo (junio 2018), el empresario taurino se dirigió a la plaza, donde afirma sigue teniendo un despacho para trabajar, y un guardia de seguridad le prohibió el acceso, incluso después de identificarse con nombre y apellidos.

Ante esta situación, acudió en días posteriores acompañado de un notario y la escena se repitió: el guardia le negó el acceso al coso.

Pereda, que indica que además «le tienen retenidas posesiones personales y documentos», explica en su denuncia que con el paso de los años, fue haciendo huego a hijas, hijos y yernos en la empresa como relevo generacional, cediéndole participaciones, pero que jamás se apartó de la gestión empresarial.

De hecho, afirma, sigue manteniendo un despacho en la plaza en el que desde los 80 recibía clientes, gestionaba actos sociales y promocionales, departía con hijos control de gastos y beneficios de las entradas. Además, había adecuado el denominado Salón Taurino para acoger los actos promocionales y sociales.

«El relevo generacional no está siendo del todo pacífico», señala en la denuncia por la que el empresario sentará hoy en el Instrucción 2 a sus sucesores.