Un joven yegüerizo reune el ganado en la tradicional Saca de las Yeguas
Un joven yegüerizo reune el ganado en la tradicional Saca de las Yeguas - Miguel A. Jiménez
PARQUE NACIONAL DE DOÑANA

Los ganaderos almonteños cumplen la primera etapa de la ancestral tradición de la Saca de las Yeguas

La sequía y el calor han marcado las primeras faenas, que han comenzado con cierto retraso

AlmonteActualizado:

La Saca de las Yeguas ha comenzado esta mañana con el acceso de los ganaderos almonteños a las marismas de Doñana donde durante todo el año viven y crían cientos de ejemplares de equinos de pura raza marismeña de forma totalmente salvaje. En total, los 250 ganaderos, que entraron en las fincas con cierto retraso –alrededor de las siete de la mañana-, organizados en 18 reuniones, han reunido unas 1200 cabezas de ganado en unas primeras faenas que han transcurrido con normalidad, aunque marcadas por el calor y la sequía que ya se deja notar en los humedales de Doñana.

Este panorama es diametralmente opuesto al del pasado año, cuando las lluvias tardías de primavera provocaron que los ganaderos tuvieran que moverse entre nutridas masas de agua que pueden deparar sorpresas desagradables a los yegüerizos. En cambio, en este seco mes de junio, los ganaderos han tenido que lidiar a ratos con el polvo y el calor y a ratos con el fango, en aquellas partes de la marisma en la que el suelo no se ha deshidratado del todo, lo que ha provocado que las bestias quedaran atascadas o tuvieran dificultades para moverse libremente.

Además, la ausencia de agua en las marismas provoca que los equinos se desplacen a lugares más altos y frescos, los conocidos como «cotos», a donde acceden en busca de «zacallones», masas naturales de agua que son profundizadas por el hombre con el fin de que siempre puedan abastecer al ganado.

Entre unas circunstancias y otras, el ganado ha ido llegando poco a poco y con un algo de demora sobre los plazos que son habituales desde las fincas en las que han permanecido durante todo el año - Marismillas, Las Nuevas, la Marisma Gallega, El Rincón del Pescador, la Dehesilla, Marismas del Rocío, La Vera y este año, por primera vez, Matochal y Rocina Sur-, aunque a mediodía, los equinos estaban en los puntos de encuentro y las faenas se habían desarrollado sin incidentes.

Junto a los ganaderos, en la marisma también entraron cuatro equipos de veterinarios con sus ayudantes, herradores y asistencia sanitaria y logística para los yegüerizos. No en vano, la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño es especialmente cuidadosa tanto con el bienestar animal como con la seguridad de sus asociados, que se enfrentan en estas tareas a un entorno a menudo hostil.

Una vez finalizadas las faenas, los ganaderos disfrutan de una noche de convivencia que también es parte de esta tradición que data de 1504.

El Rocío, un momento muy esperado

Las tropas entrarán en El Rocío a las 10 de la mañana y alrededor de las 12 se producirá la esperada bendición en la puerta del Santuario de la Blanca Paloma, con la asistencia prevista del vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín.

El acceso desde la finca de Rocina Sur provocará una de las escenas más esperadas de esta edición de la Saca de las Yeguas, ya que obligará a la tropa a saltar la carretera y llegar galopando a la iglesia bordeando el Paseo Marismeño.

Alrededor de las 19:30 horas irán entrando las tropas en Almonte para llegar, finalmente, al Recinto Ganadero Huerta de la Cañada, donde se celebrará a partir del 27 de junio el II Certamen Agroganadero Saca de las Yeguas.