Juan José Cortés, votando este domingo en Huelva
Juan José Cortés, votando este domingo en Huelva - EFE
Elecciones generales 2019

Juan José Cortés, el primer diputado evangelista en el Congreso de los Diputados

El onubense es además el segundo gitano que entra en la Cámnara baja tras obtener un escaño en estas elecciones generales

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Sevilla/ HuelvaActualizado:

Juan José Cortés, padre de Mari Luz, la niña asesinada por el pederasta Santiago del Valle en 2008, va a ser el primer diputado evangelista de la historia en el Congreso de los Diputados, después de que hoy haya logrado el único escaño del PP en Huelva.

De esta forma se cumple lo vaticinado hace apenas unas semanas en su última visita a la capital onubense por el presidente del PP, Pablo Casado, persona que directamente apostó por Cortés como cabeza de lista de su partido por la provincia, de que sería -dijo- «el primer diputado evangelista y el segundo gitano» en ocupar un escaño en la Cámara Baja.

La designación del Cortés ha sido muy cuestionada tanto dentro como fuera del partido ya que, si bien hay quienes le han mostrado su respaldo sin fisuras, otros no lo han visto como el candidato más adecuado e incluso vaticinaban la caída que la formación popular ha tenido en la provincia donde ha perdido uno de los dos escaños que tenía y 37.000 votos.

La vida de Cortés, un vecino de la barriada El Torrejón, pastor evangelista y apasionado del Recreativo de Huelva, cambió el 13 de enero de 2018 cuando el pederasta Santiago del Valle se cruzó en el camino de su hija de cinco años Mari Luz acabando con su vida; algo que se podría haber evitado ya que esta persona tendría que haber estado en la cárcel cumpliendo condena en esos momentos.

Por ello, desde la muerte de su hija la vida de este hombre se centró en hacer Justicia para ella y en evitar que pudieran producirse nuevos casos como éste por lo que se recorrió toda España recogiendo firmas para lograr esa reforma del Código Penal que incluyera en el mismo la figura de la prisión permanente revisable.

Gracias a ese objetivo que se auto-impuso logró que se llevara a cabo dicha reforma en 2012 si bien la cadena perpetua revisable se recogía únicamente para delitos de terrorismo, por lo que continuó hasta que en diciembre de 2015 logró su objetivo que extendía esa figura para todos los delitos graves, incluidos los de violencia machista.

Sin embargo, en estos momentos, la continuidad de esta figura en el Código Penal está a la espera de que el Constitucional se pronuncie sobre el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el PSOE, CDC, Unió, PNV, UPyD, Izquierda Plural y la mayor parte del Grupo Mixto, para ver si se mantiene o no esta figura penal.