Acceso principal al Mercado de San Sebastián de Huelva
Acceso principal al Mercado de San Sebastián de Huelva - M.R.F.
Laboral

Manifestación a la desesperada de los minoristas del Mercado de San Sebastián ante su cierre

El próximo sábado deben abandonar sus puestos en la plaza de abastos para que el Ayuntamiento inicie la rehabilitación del edificio, cuyas obras se prolongarán durante un año

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«Nos vamos a quedar sin nada, es una ruina total». Comienza la cuenta atrás para los comerciantes del Mercado de San Sebastián de Huelva, que el próximo sábado 14 de julio deberán dejar vacíos los puestos en los que llevan décadas trabajando para que el Ayuntamiento comience la rehabilitación del edificio (de finales de la década de los 50) que es sede de esta plaza de abastos.

Tras un año de negociaciones, en las que los comerciantes han venido pidiendo la instalación de una carpa – en un punto próximo al mercado y en condiciones económicas viables- en la que poder trabajar mientras se ejecutan las obras, no ha sido posible el acuerdo. Llegó la carta del Ayuntamiento ordenando el desalojo, sin vuelta atrás y los minoristas se resisten.

«Es que te quedas sin nada…y sin poder trabajar», repite el presidente de los comerciantes, Juan Carlos Salguero. En un último intento para que el Ayuntamiento cambie de postura y dé opciones a las 40 familias que dependen de la actividad del mercado (a las que hay que sumar los empleos indirectos por proveedores), los minoristas se van a echar a la calle para que la ciudad visualice la situación a la que se enfrentan. «No hay un mercado en toda España que para rehabilitarlo o hacerlo se hayan hecho las cosas», así se lamenta Salguero.

Los comerciantes de San Sebastián se manifestarán mañana jueves 12 de julio en una marcha que saldrá desde el mismo mercado para dirigirse al Carmen, principal plaza de abastos de la capital, y continuar su recorrido – ya por las calles del centro- hasta las mismas puertas del Ayuntamiento, donde se concentrarán.

La primera propuesta del Consistorio fue la de la instalar una carpa con un coste anual de 300.000 euros para los minoristas, que según el sector, «era del todo inviable» porque hay que tener en cuenta a todos, «desde los más pequeños que no pueden afrontar este coste, aun cuando se nos dijo que se nos devolvería con cuotas mensuales a través de los pagos al mercado», ha señalado.

Además, según los comerciantes, «nadie nos puede garantizar» que las obras se ejecuten en el plazo marcado de un año y, en caso retraso, el endeudamiento es mayor y «los minoristas no podemos afrontarlo».