Patera en la orilla de Malandar, costa de Doñana
Patera en la orilla de Malandar, costa de Doñana - Miguel A. Jiménez
INMIGRACIÓN ILEGAL

La patera de Malandar portaba un sistema GPS

La embarcación estaba equipada con antenas y dispositivos tecnológicos. Por el momento han sido localizados 15 de sus ocupantes

AlmonteActualizado:

La segunda de las pateras que han recalado durante este verano en playas de Doñana estaba equipada con dispositivos tecnológicos destinados a guiar a la embarcación hasta su destino, lo que refuerza, según las fuentes consultadas con ABC, la conclusión de que el emplazamiento hasta el que llegó no es accidental. Concretamente, la barca contaba con un sistema de antenas y de GPS que habrían ayudado a sus ocupantes a llegar hasta la playa donde recaló el pasado lunes.

La patera fue hallada en la tarde del 8 de septiembre en la zona de Malandar, dentro del Parque Nacional de Doñana, y próxima a la desembocadura del Guadalquivir. Fue divisada por los guardas del Espacio Natural, que dieron aviso a las autoridades, comenzando así el protocolo de localización de las personas que viajaban a bordo fijado para estos casos.

En total, han sido interceptados por el momento un total de 15 personas, de las cuales tres son hombres, cuatro son mujeres y ocho son menores. No ha trascendido por el momento la nacionalidad de los pasajeros. Todos ellos carecían de documentación en el momento de su localización.

Una vez encontrados, fueron trasladados por la zona de Bajo Guía hasta la provincia de Cádiz, concretamente a la localidad de Sanlúcar, donde los inmigrantes recibieron atención por parte de los efectivos de la Cruz Roja en tanto las autoridades continuaban con las pesquisas propias de este tipo de situaciones.

La patera hallada el martes presentaba unas características similares a la que llegó hasta esta misma zona de la costa onubense el pasado 14 de julio. De aquella, que portaba a unas 30 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad marroquí, además de senegalesa y mauritana, se sabe que podría haber estado provista de un potente motor, aunque en el momento de su localización ya no portaba ningún tipo de equipamiento a bordo.

También trascendió que la persona «responsable» de llevar la embarcación hasta su destino final huyo en una moto de agua que vino en su busca desde la costa gaditana, en una operación perfectamente organizada que implica la participación de otras personas. Además, una de las mujeres que viajaba en aquella embarcación llevaba consigo una importante cantidad de dinero que más tarde repartió entre el resto de los inmigrantes con el fin de tratar de disimular su papel preponderante en la operación.

Otros indicios como el hecho de que todos los inmigrantes localizados en aquella ocasión insistieran en llamar a diversos contactos en Huelva, unido a la declaración de una de las dos mujeres que viajaban en aquel cayuco –quien indicó que podrían llegar más pateras a lo largo del verano-, puso sobre la pista de una estrategia destinada a convertir las playas de Doñana en un nuevo rumbo para el tráfico ilegal de personas.