La labor del Infoca y la UME ha sido fundamental para evitar daños mayores en el entorno de Doñana
La labor del Infoca y la UME ha sido fundamental para evitar daños mayores en el entorno de Doñana - EFE/Julián Pérez
INCENDIO EN DOÑANA

La «regla del 30», responsable de la gran complejidad para hacer frente al incendio en el entorno de Doñana

La lucha contra el fuego se dificulta con condiciones de más de 30 grados de temperatura, menos de 30 % de humedad y rachas de viento superiores a los 30 kilómetros por hora

Moguer (Huelva)Actualizado:

El director del centro operativo provincial de Infoca en Huelva, José Antonio Martínez, ha destacado este martes la complejidad del incendio de Moguer (Huelva), que esta misma mañana se ha dado por controlado, al haberse visto afectado por lo que llaman «la regla del 30».

En declaraciones a los periodistas en el Puesto de Mando Avanzado, una vez declarado el control del fuego, Martínez ha apuntado: «las condiciones de viento tanto en dirección como en intensidad es lo que más han dificultado todas las tareas de extinción, desarrollabas un plan de ataque, te cambiaba la dirección del viento, y tenías que volverlo a cambiar».

Fundamentalmente en el segundo día, el domingo, se dio la denominada «regla del 30» es decir «las peores condiciones con más de 30 grados de temperatura, menos de 30 % de humedad y rachas de viento muy superiores a los 30 kilómetros por hora, un escenario complicado».

Martínez ha hecho una secuencia de lo acontecido desde que el sábado sobre las 21.30 horas se declarara el fuego, precisando que la primera noche los trabajos se dedicaron, prácticamente, a «que no hubiese ninguna incidencia con la población y que no hubiese daños humanos», centrándose en que el fuego no afectara ni el casco urbano de Mazagón, ni los diferentes cámping -Mazagón y Doñana-, ni al Parador o al Poblado Forestal.

Logrado eso, y dado que las condiciones de viento del domingo «desarrollaron un incendio de mucha virulencia que hizo difícil el trabajo tanto de los medios aéreos como del personal de tierra», las prioridades se centraron en confinar el fuego para que no llegara a Matalascañas e impedir que llegara al Espacio Natural de Doñana.

Tras un mal día, «esa segunda noche las condiciones cambian y fueron perfectas, alguien nos alumbró con unas condiciones magníficas para atacar directamente las llamas con maquinaria y personal terrestre permitiendo que prácticamente nos hiciésemos con el fuego y se desarrollara de manera favorable».

Se mantiene parte del operativo

Desde entonces, un dispositivo de más de 300 personas se ha centrado en labores de remate para evitar que hubiera reproducciones y que hubiera focos que volvieran a tomar fuerza y reactivar el incendio, lo que ha conllevado a poder darlo por controlado.

Van a permanecer en la zona, según ha explicado Martínez, seis equipos de especialistas, con seis vehículos autobombas y una nodriza, además dos helicópteros en base de Cabezudos que van a ir de manera alternativa sobrevolando la zona para constatar que no haya humo o puntos calientes cerca del perímetro.

«Ahora mimo hay muchos puntitos calientes dentro de la zona quemada, si bien aunque se desarrollaran no van a salir del confinamiento que ahora mismo tiene el perímetro del incendio», ha señalado.