El Rocío Chico anticipa la venida
El Rocío Chico anticipa la venida - ABC

Virgen del RocíoEl Rocío Chico anticipa la venida

Almonte cumple con el Voto de Acción de Gracias que brindó a su Patrona en 1813 por liberar a la población de la represión francesa y afronta la recta final antes del traslado de la Virgen

M.A. Jiménez/ M. Humanes
AlmonteActualizado:

Aunque todas las miradas están puestas en el gran acontecimiento que Almonte —y miles de devotos de la Blanca Paloma— llevan siete años esperando, todavía hay que cumplir con el compromiso que el pueblo adquirió con su Patrona hace más de 200 años, un voto de acción de gracias con el que los almonteños decidieron agradecer, por siempre jamás, la intercesión de la Virgen en los hechos del 17 de agosto de 1810.

Aquella noche, un grupo de 39 almonteños asaltó la casa en la que los franceses habían establecido su cuartel, la de los Cepeda, y mataron al capitán Douseau y a cinco soldados más. Ochocientos soldados franceses fueron entonces enviados desde Sevilla para saquear e incendiar Almonte, que rezó con entrega a su Patrona para que impidiera la masacre. Los franceses nunca llegaron a la villa, y en 1813, el Ayuntamiento, la Iglesia y la Hermandad Matriz acordaron la celebración de la vigilia y los cultos en la noche del 19 de agosto en señal de eterno agradecimiento.

Ayer, por tanto, comenzaron dichos cultos con el primero de los triduos preparatorios que se sucederán hasta el 18, cuando se celebrará la procesión del Santo Rosario por las calles de la aldea. El triduo, que contó con una notable participación de devotos, comenzó a las nueve de la noche y estuvo presidido por el vicario general de la diócesis de Huelva, Francisco Echevarría, el vicario parroquial de Almonte, José Antonio Calvo, y el párroco de Almonte y director espiritual de la Hermandad Matriz, Francisco Jesús Martín Sirgo.

Durante la celebración de la misa, cantada por el coro de la Hermandad del Rocío de Sevilla-Sur, tuvo lugar otro de los momentos clave para la celebración de la próxima Venida de la Virgen del Rocío a Almonte: la bendición del pañito y del capote con los que la Divina Pastora será protegida de los rigores del camino que emprenderá desde su aldea en el ocaso del lunes 19.

Ambas prendas, de gran simbología dentro del rito del traslado, han sido realizadas bajo la dirección del diseñador José Manuel Vega Morales, responsable también del terno de Pastora que la Virgen luce para este traslado y que tanto ha sorprendido por el color rosa empolvado de la esclavina y por otros elementos que introducen toques de innovación sin alterar la imagen tradicional que la Blanca Paloma adquiere exclusivamente para sus traslados.

El capote es plisado, con dos tonalidades de color, y es la primera vez que lleva una inscripción bordada en oro haciendo alusión al Centenario de la Coronación y la fecha de la misma. En el pañito, primorosamente bordado, se resalta la Corona de la Virgen con una inscripción que también hace alusión a la fecha en la que se celebró la Coronación. Sin duda, la efeméride del Centenario de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío, que se conmemoró el pasado 8 de junio y que dio lugar a la celebración de una procesión extraordinaria en septiembre del año pasado, sigue estando muy presente en todas las citas rocieras que se están produciendo en este 2019.

Instantes antes se había producido uno de los momentos más significativos y entrañables para cualquier almonteño: convertirse en hermano de la Hermandad Matriz de Almonte. Más de 100 personas vivieron ayer tarde este momento trascendental con la imposición de la medalla de la Matriz que acredita la condición de hermano y la consiguiente responsabilidad en lo que a la custodia de la devoción rociera se refiere. Se trata de una de las ocasiones en las que más personas han realizado su juramento ante la imagen de la Virgen del Rocío para entrar en la Matriz, que supera ya los 12.000 hermanos.

El 19, la Función del Voto

El triduo de esta noche, el segundo, contará con la participación del Coro de la Hermandad de Algeciras mientras que, en el último, el del 18 por la noche, cantará el Coro de la Hermandad Matriz de Almonte.

Después de este último triduo saldrá el Santo Rosario presidido por el Simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte, una cita que suele contar con mucha participación de vecinos y visitantes. Ya el 19 por la mañana se producirá la Solemne Función del Voto de Acción de Gracias del Rocío Chico. La eucaristía estará presidida por el obispo de Huelva, José Vilaplana y cantada por el Coro de la Hermandad del Rocío de Bormujos. Acto seguido, con los nervios ya a flor de piel, tendrá lugar la procesión eucarística alrededor del Santuario y sólo quedará esperar el momento en el que los almonteños acudan a por su Patrona para llevarla, tras recorrer las calles de la aldea, camino de Almonte.

Tanto los cultos como la convivencia en la aldea denotan el carácter mucho más íntimo y sencillo del Rocío Chico en comparación con otras citas rocieras. Sin embargo, este año no es un año cualquiera y ese ambiente familiar se ve alterado, de forma extraordinaria, por la inminencia del traslado de la Virgen a Almonte y la constante afluencia de peregrinos que van llegando para asistir a tan magno acontecimiento.

La carretera de acceso al Rocío, sin registrar de momento colapsos, presenta un goteo incesante de vehículos cargados con los útiles y enseres necesarios para vivir estos días en la aldea. También acuden en visitas más cortas muchos devotos que, aunque no podrán quedarse para vivir el traslado, llegan hasta la aldea para dedicar una plegaria a la Blanca Paloma en su santuario y contemplar los más de dos kilómetros de exornos que la Asociación Cultural Flores para la Pastora ha dispuesto en el recorrido que seguirá la Virgen hasta su salida del núcleo, amén de los arcos ubicados en algunos puntos de las calles, ricamente adornados, que constituyen un legado tradicional digno de admirar.

En Almonte, anoche llegaba el momento cumbre de inaugurar los adornos de las calles en los que los vecinos han estado trabajando con tanta devoción y mimo durante meses. A las diez y media de la noche se producía el encendido de la iluminación de los dos kilómetros de adornos, los ocho arcos y las tres bóvedas de la antigua catedral efímera que lucen en las calles y en puntos de gran simbolismo para el traslado de la Blanca Paloma a la villa el próximo 20 de agosto.

Desde la Plaza Virgen del Rocío, la alcaldesa de Almonte, Rocío del Mar Castellano, acompañada por el presidente de la Matriz, Santiago Padilla, y representantes de ambas instituciones, recorrieron todas y cada una de las calles hasta la salida de la localidad por el Camino de Los Llanos, un recorrido «símbolo de la salida al encuentro del pueblo a su Patona» en un ambiente de gran ilusión, felicidad y satisfacción de todos los vecinos por ver lucir el trabajo en el que se han volcado dando ejemplo de colaboración ciudadana.