Rubén García Quintero con su hija
Rubén García Quintero con su hija - ABC
SECUESTRO PARENTAL

Un vecino de Huelva denuncia a su expareja por «secuestrar» a su hija y sacarla de España

Rubén García afirma que tiene en su poder la documentación de la menor y que la mujer obtuvo un salvoconducto del consulado de Perú para llevársela sin su consentimiento

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Llegaron el pasado diciembre a España procedentes de Perú y decidieron, al cabo de cabo de unas semanas, quedarse e instalarse en San Juan del Puerto. Rubén García Quintero y Gabriela Vanessa B.M. (él español, ella peruana), tienen una hija en común, Gabriela Isabel, de dos años de edad, que ha sido sacada del país por la madre y llevada a Perú, sin autorización del padre y supuestamente con documentación obtenida de forma irregular, según mantiene el progenitor.

García Quintero ha denunciado ya ante la Guardia Civil a su ex pareja por presunta sustracción ilegal de la menor y, en paralelo, su representante legal ha solicitado al Juzgado de Familia la custodia de la niña y hoy mismo presentará un escrito para que se active el protocolo de La Haya sobre sustracción internacional de menores.

«Estoy destrozado y muy asustado. No sé cómo está mi hija, tengo miedo por su vida, y no me explico cómo ha podido sacarla del país porque soy yo quien tiene su pasaporte». El padre de Gabriela explica que en enero comenzó a tener sospechas del comportamiento de la madre de la niña, cuando él regresó a Perú para dejar el trabajo, entregar documentación y cerrar cuentas bancarias. «Me di cuenta entonces – afirma- que me había robado una suma importante de dinero, entre 30.000 y 50.000 euros».

Poco después de su regreso a España, instalados y con la niña escolarizada en una guardería de San Juan, su pareja lo denunció por violencia de género y tuvo que dormir incluso en el calabozo. El Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Huelva dio carpetazo a la denuncia al no encontrar delito alguno, según el auto de archivo al que ha tenido acceso ABC. «Ella solicitó las ayudas pertinentes, pensión alimenticia, casa de acogida y abandonar el domicilio con su hija, sin que yo pudiera hacer nada».

Después de aquella situación, sin medidas judiciales sobre el régimen de visitas respecto a la menor, acudió a la Policía porque manifiesta que «tenía miedo de que se la pudiera llevar pero me dijeron que no podía porque necesitaba el consentimiento del padre y además tenía yo el pasaporte».

Durante los siguientes diez días, relata, acudió junto a su familia en varias ocasiones al cuartel de la Guardia Civil para tratar de conocer el paradero de la menor, «sin poder solucionar nada porque me decían que sin los pasaporte no podía salir».

Contactó por whatsapp

Tras poner la denuncia por secuestro, la familia «recibió un whatsapp de la madre de la niña, chulesco y vacilante, que está en Perú con la niña, en el que le dice que si quiere darle dinero para la niña le manda el número de cuenta».

Junto a familiares, Rubén acudió a la sede de la embajada de Perú en Sevilla para consultar la posibilidad de que hubiera podido tomar un vuelo sin documentación y es allí – confirma- donde le informaron que se ha facilitado un salvoconducto a la niña y a la madre para volar a Lima.

«Al pedir explicación de cómo se lo han dado sin consentimiento del padre, la respuesta es que eso es cosa del cónsul, que ellos son tramitadores, dándose cuenta que han cometido un delito por falsedad de documento –mantiene-, ya que dicho documento solo se emite en caso de emergencia, y Gabriela no corre ningún peligro». El representante legal de García va a presentar una ampliación de la denuncia por denuncia falsa.

«La cuestión que después de estar en un calabozo, pasar todo un calvario junto a mi familia injustamente, avisar reiteradamente a la policía, poner denuncias, el riesgo de fuga, parece que la Justicia española la ha amparado a ella, facilitándole los medios, para fugarse y secuestrar a mi hija. Y yo ahora me veo desamparado y sin ayuda».