La Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Almonte ya espera la llegada de la Virgen del Rocío
La Parroquia de Ntra. Sra. de la Asunción de Almonte ya espera la llegada de la Virgen del Rocío - Miguel A. Jiménez
Devoción rociera

Venida de la Virgen del Rocío 2019: Almonte en compás de espera

Todo está listo en la villa para recibir a la Blanca Paloma mientras en la aldea se celebran los últimos actos litúrgicos del Rocío Chico

AlmonteActualizado:

Almonte enfila las últimas horas de sus siete años de espera sumida en un silencio casi absoluto, que solo se rompe cuando el viento hace crepitar el papel de las guirnaldas que adornan sus calles o cuando alguien lanza una salva de escopeta al cielo agosteño. Las casas encaladas, las cocinas repletas de dulces y otros manjares con los que agasajar a las visitas en la larga noche del traslado y por fin, la Parroquia de la Asunción, exenta de su mobiliario, mostrando brillantes las baldosas de su antiquísimo suelo, dispuesto para el momento en el que los almonteños irrumpan, con la Pastora en hombros, en un templo que ya le reserva su altar principal.

Si en la villa el tiempo se mide de siete en siete años, El Rocío es el reloj de arena que lo va desgranando. Y cuenta cada grano que queda con la misma emoción e impaciencia con la que se esperan los grandes acontecimientos de la vida, porque en este rincón del mundo, en el que la naturaleza marca por lo general un ambiente de tranquilidad y sosiego, la vida explota con singular alegría cuando se acerca el momento de ver a la Blanca Paloma cruzar el dintel de su Santuario. Se impone entonces un sentimiento difícilmente descriptible, que los almonteños comparten con los miles de personas que profesan devoción a su Patrona y que con ocasión de la Venida se hace aún más patente.

Así lo avanza la propia aldea, primorosamente engalanada, que va acogiendo el chorreo incesante de devotos que ya abarrotan sus calles y que ultiman en estas horas previas los preparativos para ese camino especial, de noche, cegados por el polvo y el calor, tan distinto al que las hermandades recorren cada año en su gozoso viaje primaveral a la ermita. Son sólo tres leguas, quince kilómetros, pero quien lo ha vivido sabe del sacrificio que entraña un recorrido en el que no hay jolgorio ni fiesta, sino introspección y plegaria tras la espectral imagen completamente cubierta de la Virgen del Rocío.

Por eso, hasta última hora, muchos se debaten entre seguir la llamada de la Pastora y acompañarla por el Camino de Los Llanos o atender las limitaciones del cuerpo. Corazón o mente, ahí se libra la lucha interna para muchos devotos, con el condicionante añadido de que esta oportunidad no se repetirá hasta dentro de siete años y para entonces, quién sabe qué deparará la vida.

Si las estimaciones se cumplen finalmente, cientos de miles de personas elegirán el corazón y se echarán al camino tras su paso. Encontrarán aliados: novedades que los responsables del Plan Venida han dispuesto para hacer más llevadero el tránsito hasta Almonte. Señales lumínicas para contribuir a la orientación y localización en caso de que algún peregrino precise asistencia, puntos de avituallamiento de agua, personal de Protección Civil, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y efectivos sanitarios dotados de medios materiales como un todoterreno medicalizados. Drones surcando los cielos. La innovación al servicio de la tradición.

Para quien elija trasladarse hasta Almonte en coche o simplemente regresar a su domicilio, debe recordar que la A-483 en sentido al Rocío quedará cortada por seguridad desde las 15 horas y hacia la villa, a partir de las 18 horas. Podrán utilizarse los caminos alternativos previstos en el dispositivo: salir hacia Matalascañas, el Camino de los Tarajales y las vías de Villamanrique e Hinojos. Todas las vías alternativas han sido señalizadas por el Ayuntamiento de Almonte.

Uno de los puntos críticos en los últimos traslados, sobre todo desde que se registra una mayor afluencia de personas para vivir este acontecimiento, ha sido el Puente de los Olivarejos, que cruza el arroyo de Santa María. En este enclave se han producido atascos en los que se han mezclado bestias, tractores y personas, lo que tradicionalmente ha causado gran preocupación a las autoridades municipales.

Para evitar estas situaciones de peligro, el Regimiento de Ingenieros de Salamanca ha tendido un puente tipo «Bailey» junto al de los Olivarejos, una infraestructura compuesta por siete células de 21 metros que ayer fue recibida por el Ayuntamiento de Almonte de manos del capitán del Regimiento. Este ha ejecutado la obra en menos tiempo del previsto realizando un esfuerzo sobrehumano con el apoyo no sólo de las instituciones como de la Hermandad Matriz, sino de muchos almonteños que han acudido a la zona de trabajo para llevar a los soldados agua y comida, gesto que el capitán, Sergio Simón, agradecía.

Así mismo, el Consistorio ha procedido a realizar mejoras en el Puente de Los Olivarejos, como el cambio del pasamanos de madera por otro de tubería galvanizada, fortaleciendo la estructura.

Durante el acto de recepción del puente, la alcaldesa de Almonte, Rocío del Mar Castellano, y elviceconsejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, responsables del dispositivo de seguridad y emergencias contenido en el Plan Venida, advertían de la necesidad de «extremar la precaución» ante las altas temperaturas que se están produciendo, tanto para evitar riesgos para las personas como situaciones de peligro que puedan afectar al patrimonio natural que también forma parte indisoluble de la tradición de la Venida.

En términos similares se expresaba hace un par de jornadas la Hermandad Matriz de Almonte y lo hacía con un comunicado difundido a través de las redes sociales. En el texto, la Matriz realizaba un llamamiento «a la responsabilidad y el sentido común» y ponía el acento en el hecho de que los antepasados almonteños habían establecido el traslado en horas nocturnas por un motivo, no «por capricho o casualidad». No en vano, y como advierte la Matriz, la temperatura que soportarían todos los participantes en el traslado si la salida de la Virgen desde su Santuario se produce en las horas centrales del día puede rondar los 40 grados y la oscilación térmica entre el día y la noche, los 15 grados de temperatura. Esto podría afectar seriamente a la imagen de la Pastora, que cuenta con siglos de antigüedad. El llamamiento ha sido compartido por muchos devotos.

En el plano litúrgico, anoche se producía la última de las eucaristías del triduo del Rocío Chico, predicado por el párroco de Almonte, Francisco Jesús Martín Sirgo y cantado por el Coro de la Hermandad Matriz de Almonte. A medianoche tuvo lugar el Santo Rosario. Hoy solo queda afrontar la espera definitiva, que se iniciará tras la celebración de la Solemne Función del Voto de Acción de Gracias del Rocío Chico –presidida por el obispo de Huelva, José Vilaplana-, y la procesión alrededor del Santuario.

Los actos serán retransmitidos por el canal de Youtube de la Hermandad Matriz mientras que el Plan Venida ha habilitado una aplicación para Android que puede descargarse en su web.

Los imprescindibles del camino

Tan sólo tres leguas largas separan El Rocío de Almonte pero las altas temperaturas que Andalucía está registrando estos días y el polvo que las miles de personas que peregrinan tras los pasos de la Divina Pastora levantan en su andadura por el Camino de Los Llanos, y que tan característico es de los traslados, provocan que esta travesía nocturna revista una dureza extraordinaria. Por ello, hay una serie de recomendaciones básicas que es conveniente observar. Usar ropa cómoda y holgada y calzado apropiado –jamás estrenar zapatos para la ocasión-, comenzar a caminar de forma paulatina, beber agua con frecuencia, parar la marcha en caso de malestar, utilizar repelente de insectos y no olvidar el tradicional pañuelo de coco o una mascarilla que evite que el polvo entre en el sistema respiratorio son consejos que todos los peregrinos deben seguir para culminar felizmente el camino hasta El Chaparral.