Momento de la bendición del manto
Momento de la bendición del manto - Miguel A. Jiménez
CENTENARIO CORONACIÓN CANÓNICA

La Virgen del Rocío completa su ajuar para la conmemoración del Centenario de su Coronación

El traje y el manto elaborados en el taller del jerezano Fernando Calderón y donados por la ciudad gaditana fueron entregados y bendecidos anoche en una sencilla ceremonia

AlmonteActualizado:

La Hermandad Matriz de Almonte ya tiene en su poder el terno completo que lucirá la Virgen del Rocío durante la próxima Romería de 2019, que coincide con la conmemoración del Centenario de la Coronación Canónica. Si el pasado día 4 de mayo se hacía entrega al rector del Santuario de la corona para la Virgen realizada con las donaciones de los devotos a instancias de una comisión formada por hermandades filiales, no filiales y asociaciones rocieras, así como la del Pastorcito Divino, regalo de la Matriz, anoche fueron entregados y bendecidos el traje y el manto que durante casi cinco años se han estado elaborando en el taller del jerezano Fernando Calderón.

El acto de entrega y bendición de las dos piezas, más sencillo y breve que el de las coronas y amenizado por el grupo de tamborileros de la Hermandad Matriz, comenzó con la intervención «sin guion» del bordador. «El guion que traigo es el del corazón, de la devoción que mi familia y mi persona tenemos hacia la Virgen del Rocío», confesó con la voz quebrada por la emoción de ver hecha realidad una «historia de amor» que comenzó en diciembre de 2014, cuando algunos miembros de la Matriz acudieron a su taller para realizar un encargo «que ha supuesto para mi familia lo más grande».

El compromiso de Calderón, de su familia y de los miembros de su taller, queda reflejado en una obra «soberbia», como la ha descrito el presidente de la Matriz, Juan Ignacio Reales, que ha adelantado que «tanto por la idea que la ha motivado como por el momento será conocida como el traje del Centenario».

Calderón, «uno de los mejores de su oficio», explicó el proceso de elaboración, la idea inicial y cómo esta ha ido evolucionando. «Ha sido una propuesta dinámica», resumió. «El diseño se ha visto acrecentado de forma considerable en su ejecución y en su interpretación» porque «todo nos parecía poco para la Santísima Virgen».

El traje y el manto están compuestos por 2000 piezas bordadas en oro fino sobre seda y tisú de plata. Ambas piezas están confeccionadas en un color muy especial, suave, en la línea de los que posee la Patrona de Almonte, aunque con diferencias fundamentales que lo hacen especial y único, especialmente el manto, completamente bordado a diferencia del resto de las piezas del ajuar de la Blanca Paloma.

En cuanto a la simbología que recoge el diseño de estas dos piezas, inspirado en los cuadros de los Austrias que cuelgan en el Museo del Prado, destacan las alusiones al Papa Juan Pablo II, de cuya visita al Rocío se cumplieron 25 años en junio del año pasado, la advocación Rocío del Cielo, el escudo de la Hermandad Matriz y de la Villa de Almonte, el escudo del Papa Francisco, con el que se guarda la referencia temporal, y del rey Felipe VI. Además, queda plasmado el escudo de la ciudad que se ha volcado con este proyecto, desde ayer una realidad que podrán contemplar todos los devotos de la Virgen del Rocío: el de Jerez.

De hecho, ha sido la ciudad gaditana la que, junto con el propio artesano Fernando Calderón, ha sufragado a través de aportaciones de instituciones –fundamentalmente la Hermandad del Rocío de Jerez y el Ayuntamiento de la ciudad- y de particulares el coste de esta obra.

Además de las mencionadas alusiones, el manto recoge otros elementos simbólicos como las llamaradas que evocan Pentecostés o las ráfagas sobre los hombros, con las que se alude a la visión apocalíptica de la Virgen como mujer vestida de sol. Entre las referencias más especiales, la frase de la sevillana de Muñoz y Pabón «La Virgen del Rocío no es obra humana».

Como incorporación, los broches de tembladera art decó aderezados con piedras semipreciosas, de las que, en total en todo el traje, se cuentan unas 3.000.

Más de una decena de personas han trabajado en el proyecto, repartido por piezas en bastidores, y que ha presentado una gran dificultad por la riqueza técnica que alberga.

«Al recibir esta tarde el nuevo terno, Almonte hace gala una vez más, como ya hicieron nuestros mayores, de saber recibir y acoger a los mejores talentos que puedan encontrarse en los mejores oficios, sin importarnos su procedencia, buscando sólo la excelencia, pues sabemos que esto solo honra a nuestra madre y patrona», quiso expresar el presidente de la Matriz antes de pasar al lugar donde se guardaba el traje y el manto para su bendición. «Nunca nos cerremos desde Almonte a esta riqueza de recibir a los mejores profesionales y de buscar la excelencia», pidió el presidente, quien llamó la atención sobre la necesidad de evitar «un aldeanismo reductivo, que haría dar un paso atrás a la devoción rociera».

Tras estas palabras, el rector del Santuario y director espiritual de la Matriz, Francisco Jesús Martín Sirgo, procedió a bendecir las piezas llegadas desde Jerez, que habían permanecido cubiertas hasta entonces y que al ser descubiertas despertaron la admiración de los presentes en el Templo. A continuación, Juan Ignacio Reales hizo entrega a Fernando Calderón de una figura de la Virgen en señal de agradecimiento a todos los que han participado en este proyecto.