Temporeras recogiendo la fresa
Temporeras recogiendo la fresa - ABC
Reportaje

Así viven las miles de temporeras que recogen fresa en Huelva

La provincia recibe a 19.200 temporeras de Marruecos para trabajar en su campaña de frutos rojos un año después de las denuncias de acoso en el tajo

M. R. Font
HuelvaActualizado:

Comenzaron a llegar a los municipios agrícolas de Huelva a principios de febrero: son las primeras 1.700 temporeras procedentes de Marruecos que van a trabajar en los campos onubenses en la campaña agrícola de temporada de mayor peso de España desde el punto de vista de contratación colectiva en origen.

El contingente de trabajadoras autorizado este año por el Gobierno central roza las 19.200 mujeres (un millar más que en 2018), que van a ir aterrizando de forma escalonada en las próximas semanas (la siguiente llegada se prevé a final de mes) hasta marzo, a las puertas del pico máximo de la recogida de la fresa.

Del contingente aprobado, 11.500 mujeres son repetidoras de campañas anteriores, con la intención de favorecer la migración circular mientras que 7.500 pisarán por primera vez las explotaciones de Huelva, después de haber sido seleccionadas en distintas ciudades de Marruecos.

La contratación en origen para la campaña de los frutos rojos se produce después de la oferta para trabajadores nacionales o de libre contratación por parte del sector. Según la Asociación Freshuelva, que aglutina a los productores, se calcula que en esta campaña trabajarán más de 80.000 temporeros.

En los pueblos agrícolas onubenses, la superficie dedicada a las berries se sitúa este año en 11.464 hectáreas (un incremento del 2,8% respecto a 2018), con un cultivo mayoritario de fresas (6.095 hectáreas), seguido por los arándanos (3.059 hectáreas), las frambuesas (2.150 hectáreas) y las moras (160 hectáreas).

El cultivo de la fresa registra un leve repunte en esta campaña después de tres años en descenso, que con 6.095 hectáreas se sitúa en niveles inferiores a las plantaciones de fresa una década atrás, cuando se disparó el crecimiento de los cultivos. En la temporada que arrancó hace diez años, la superficie destinada a la fresa fue de 6.385 hectáreas, con un incremento anual que alcanzó su techo en 2014, alcanzando las 7.000 hectáreas, momento en el que comenzó a descender de forma progresiva.

La producción se situó en 2018 en 280.300 toneladas de fresas; 19.170 toneladas de frambuesas; 38.000 toneladas de arándanos y 1.800 de moras. La facturación de la pasada campaña fue de 437.268.000 euros y los jornales ascendieron a 7.300.000.

Huelva encara la campaña de recogida de la fresa con el convenio colectivo en vigor con fracturas sindicales y las sombras del Brexit y de los casos de abusos laborales y sexuales (archivados algunos finalmente por los juzgados) que estallaron a finales de la pasada campaña.

Desde el punto de vista laboral esta campaña se da una situación atípica. El convenio colectivo del campo en Huelva está firmado por la patronal Asaja y CCOO, organización mayoritaria en el sector con una representatividad del 60%. El convenio establece una subida salarial hasta 2020 del 6%, y una jornada de 39 horas semanales, a la que se da flexibilidad para adaptarse a las circunstancias, de modo que puede ampliarse hasta un máximo de diez horas semanales.

Este convenio se encuentra impugnado por UGT por «discrepancias económicas», según el secretario general de FICA-Huelva, Luciano Gómez. Mientras se resuelve tal impugnación, para las asociaciones agrarias de COAG Huelva y UPA Huelva son de cumplimiento las exigencias de un convenio de eficacia limitada que han suscrito con UGT. El salario se mueve entre los 30 euros y los 42,62 euros por jornal, a los que se sumarían pluses según los casos.

Después de que saltaran casos de presuntos abusos a mujeres en 2018, la Consejería andaluza de Justicia e Interior y el sector fresero se pusieron a trabajar en la puesta en marcha de un protocolo de actuación para evitar tales abusos a las trabajadoras.

A pesar del cambio de gobierno en Andalucía y la derivada situación de «impasse», la Junta afirma que ha formado ya a un grupo de mediadoras -figura que se recoge en el protocolo- para trabajar con las temporeras. La formación se ha hecho con la ONG «Mujeres en Zona de Conflicto», y ya han acompañado a las trabajadoras del primer contingente en su viaje de Marruecos a Huelva, mientras se sigue trabajando en otro conjunto de medidas.

Por su parte, la Asociación Interprofesional de la Fresa Andaluza (Interfresa), integrada por Asaja, Freshuelva y Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía (Huelva), ha formado a un equipo de 14 personas, la mayoría de origen marroquí residentes en Huelva, para actuar como consultores de integración en la campaña fresera, como recoge el Plan de Responsabilidad Ética, Laboral y Social (Prelsi) para el sector que ha elaborado la Interprofesional.

«Son muchos los temporeros que llegan a trabajar en estos meses, conformando una plantilla global de miles de personas, de procedencia muy diversa y con las que tenemos que colaborar para una plena integración, señala el gerente de Interfresa, Pedro Marín.

Los consultores atienden a los temporeros en materia de servicios sociales, asistenciales y sanitarios en los municipios próximos a los campos que ocupan, horarios de transporte, alojamientos y conocimiento de las distintas culturas, costumbres e idiomas, así como en legislación laboral y penal.

Tras la última reunión de la Comisión Provincial de Seguimiento del Convenio para la Ordenación, Coordinación e Integración Socio-laboral de los Flujos Migratorios se acodó que se realizarán esta campaña más visitas a explotaciones agrícolas, incluidas las viviendas, y almacenes de fruta a través de la Inspección de Trabajo. Así se trata de garantizar alojamientos gratuitos y en condiciones dignas, la libre entrada y salida de los trabajadores de los mismos, y el respeto a las normas internas.

Asimismo, se prevé evitar el uso indebido de los visados por algunas de las temporeras procedentes de Marruecos para quedarse en sueloespañol de forma ilegal. En la pasada temporada fueron más de 2.000 mujeres las que actuaron de esta forma.

En la referida reunión, CCOO incidió en la necesidad de «sacar de las fincas y alojamientos a personas y a determinados encargados y manijeros que no reúnen la formación profesional, ni el perfil adecuado y que en muchos casos generan problemas y no los resuelven», al tiempo que solicitó un refuerzo de las medidas de control contra el fraude y la explotación laboral.

Por su parte, de forma paralela, el Gobierno marroquí ha puesto también en marcha un paquete de medidas de acompañamiento a las trabajadores, entre las que se prevén visitas de una comisión -de la mano de las autoridades españolas- a las explotaciones agrícolas de Huelva durante la campaña.