La invasión de medusas por el cambio climático podría llevar al cierre de playas
Vista parcial de la playa de la Antilla, perteneciente al municipio onubense de Lepe. - EFE
MEDIO AMBIENTE

La invasión de medusas por el cambio climático podría llevar al cierre de playas

En la actualidad todas las zonas de baños, excepto El Bobar, en Almería, reúnen buenas condiciones

SEVILLA Actualizado:

La Consejería de Salud cuenta en su protocolo de actuación con la posibilidad de ordenar el cierre de una playa si en un momento determinado una plaga de medusas pone en peligro la seguridad de los bañistas.

Así lo puso de manifiesto ayer la responsable de Salud Pública y Participación, Josefa Ruiz, durante la presentación del primer informe que de cara a la temporada estival elabora su departamento sobre la calidad de las aguas del litoral andaluz. En estos momentos, salvo la zona de El Bobar, en Almería, todas las playas reúnen buenas condiciones higiénico-sanitarias y son perfectamente aptas para el baño.

La pérdida de la calidad de las aguas de baño por la existencia de vertidos industriales, rotura de colectores de fecales u otros accidentes de esa índole no es, en estos momentos, la preocupación de la Consejería de Salud. Tampoco la situación de la arena después del trabajo realizado por las administraciones para corregir los daños que provocaron los temporales. Sin embargo, sí existe una creciente inquietud por la proliferación de plagas de medusas en las aguas de las playas andaluzas, cuyas molestas picaduras son cada vez más habituales.

Cambio climático

Josefa Ruiz, secretaria de Salud Pública y Participación de la Consejería de Salud, señaló ayer en rueda de prensa que en los últimos años la existencia de esas plagas, provocadas por el cambio climático con la alteración de las temperaturas, especialmente en Cádiz y Huelva, ha obligado a las administraciones a adoptar medidas excepcionales, como un plan de seguimiento con la utilización de barcos de vigilancia, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente.

Las embarcaciones conforman un perímetro o cordón de seguridad, varios kilómetros mar adentro. Llegado el momento, además de comunicar a los ayuntamientos la presencia de una colonia de medusas para que a su vez se ponga en conocimiento de los bañistas, Salud tiene la potestad de ordenar el cierre de la playa en casos de absoluta necesidad.

En la actualidad y coincidiendo con el inicio de la temporada de verano, las aguas de baño de las playas censadas en los 581 kilómetros de costa existentes en Andalucía a efectos de vigilancia sanitaria se encuentran en unas adecuadas condiciones. En esos 581 kilómetros de costa se controlan un total de 254 playas a efectos sanitarios, ocho más que el pasado año.

Las que se han incorporado son: Caracola, Carboncillo y Sirena Loca, en el municipio almeriense de Adra; Galeones, de Rota, en Cádiz; y Rivera, en Mijas, y Calaceite, El Cenicero-Las Lindes y Vilches, de Torrox, en la provincia de Málaga. Sólo una playa, la de El Bobar, en Almería, tiene prohibido el baño por la presencia de un vertido debido a la rotura de un colector. En total se han realizado 682 análisis microbiológicos y 4.433 análisis microscópicos de las aguas.

Los informes de playas del litoral andaluz se actualizan entre el 1 de junio y el 30 de septiembre con carácter quincenal y a partir de hoy están disponibles para su consulta por parte de los ciudadanos en las delegaciones provinciales de Salud, en los accesos a las playas y en la página web de la Consejería de Salud.

En este plan de control colaboran la Consejería de Medio Ambiente, encargada de evaluar las causas de la contaminación, y los ayuntamientos, responsables de la calidad y de la limpieza de la arena. También se encargan los consistorios de colocar carteles con información sobre las características de la arena y de vigilar los puntos de vertido.

Según la Junta, la receptividad de los alcaldes es total.