Chicote, en el hospital de Jaén: comida podrida y pacientes «engañados» en el catering

El programa de cocina pone el foco en las denuncias de los trabajadores y pacientes sobre la falta de calidad de los alimentos que se sirven en el centro hospitalario

Sevilla/ JaénActualizado:

El cocinero y presentador Alberto Chicote ha estado visitando el hospital de Jaén. El popular chef televisivo ha querido comprobar sobre el terreno las denuncias sobre comida podrida en el complejo hospitalario de Jaén y las malas condiciones de lo que se sirve a los pacientes para comer, según los trabajadores.

El presentador del espacio de La Sexta «¿Te lo vas a comer?» (que antes ya dirigió «Pesadilla en la cocina») habló en primer lugar con la conocida como la Marea del Cucharón, un grupo de profesionales del sector sanitario que protestan desde hace tiempo para mejorar la calidad de los alimentos que se sirven en el hospital de Jaén. «Hemos tenido una cocina de lujo», recordaba una de las entrevistadas mientras se manifestaba a la puerta del centro sanitario, «pero eso ha acabado con la última contrata».

La mujer se refiere a la empresa que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha contratado para suministrar alimentos a este complejo hospitalario. La externalización de este servicio de comidas es, en opinión de los trabajadores, «ahorro» y ellos, aseguran, lo que quieren «es dar salud. La única forma de hacerlo es con alimentos de calidad».

Dos de los platos que se sirven en el complejo hospitalario de Jaén
Dos de los platos que se sirven en el complejo hospitalario de Jaén - La Sexta

Chicote habló también con los cocineros que tienen que preparar la comida que la empresa externa les suministra. Ellos, que sí son personal del SAS, aseguran que reciben comida podrida, que el hospital engaña a los pacientes asegurándoles que les dan pez espada cuando en realidad les sirven otro pescado y que les llegan raciones pequeñas y en menor cantidad de lo acordado. «Y muchas veces llega congelado», aseguran, mientras enseñan fotos de tomates o patatas con moho. «Eso le llega a la cocina, pero no al paciente, porque lo desechamos, claro», indican.

Los cocineros aseguran que del hospital hay una persona encargada de revisar la mercancía cuando llega, pero que no deshecha nada «por ahorrar dinero», suponen. En la otra cara de la moneda, los dos responsables de cocina. Uno de ellos asegura a Chicote que en su opinión «es perfecto todo», aunque la otra persona al frente de la cocina reconoce que ella le pregunta a los cocineros sobre el estado de los alimentos, porque «ellos son los que saben». Ante a extrañeza del presentador de oír que la encargada de revisar el género asegura que no sabe qué está bueno y qué no, ella rectifica. «Nosotros podemos saber de raciones, pero de otra cosa no. Los cocineros son los que trabajan con la comida todo el día».

El segmento dedicado a la cocina del hospital de Jaén termina con el centro hospitalario más alejado del centro de la ciudad, a once kilómetros de donde se cocina la comida que deben comer los pacientes. Un celador, que se encarga del reparto de las bandejas, resume qué es lo que ve: «La comida llega recalentada; los filetes empanados, húmedos, el pollo, recocido... La carbonara no es carbonara, es carbonizada».

El problema, explica, es que hay pacientes que no se comen la comida por el estado en el que les llega y eso es un problema, al tratarse de pacientes hospitalarios. El último testimonio es el de una señora que enseña la comida que les han servido ese día, que, asegura, no se puede comer. «El día que nos toca la comida así, pues nos aguantamos y solo nos comemos el yogur», dice resignada.