La falta de inversión y vigilancia incide en la conservación del yacimiento arqueológico
La falta de inversión y vigilancia incide en la conservación del yacimiento arqueológico - ABC
CULTURA

La Junta de Andalucía no invierte en el parque arqueológico de Jaén

Libra sólo 15.000 euros para unificar los registros de las actividades realizadas en el yacimiento de Marroquíes Bajos

JaénActualizado:

El terreno sobre el que la Junta de Andalucía anunció en 1996 que realizaría el parque arqueológico de Jaén es hoy una escombrera ubicada en una zona próspera de la ciudad. La administración autonómica achaca el retraso a que esta superficie de 6.000 metros cuadrados que contiene vestigios iberos es propiedad del Ayuntamiento y no de la administración autonómica, organismo que en lugar de librar una partida pareja a la relevancia del proyecto, invertirá tan sólo 15.000 euros.

El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, ha especificado que la partida servirá para acometer la unificación de registros de las actividades arqueológicas realizadas en la zona de Marroquíes Bajos. El titular del departamento ha enmarcado este desembolso en la política de investigación y difusión del patrimonio histórico andaluz.

Vázquez ha anunciado, además, que su área tiene previsto llevar a cabo una inversión de 14.990 euros para la revisión de la documentación técnica obrante en el Museo de Jaén de las excavaciones llevadas a cabo en esta zona arqueológica. Con un objetivo: seleccionar las piezas más representativas para su posterior inclusión en la exposición permanente del centro museístico ibero.

Los 22 años de retraso que acumula la ejecución del parque arqueológico inciden negativamente en su conservación. El deterioro de las conducciones hidráulicas de la Edad del Bronce halladas en un barrio, el del Bulevar, asentado sobre restos iberos, es evidente. La falta de inversión, unida a una deficiente vigilancia, son factores que desembocan en el abandono explican la imagen de abandono que ofrece un enclave que se proyectó para conservar adecuadamente los vestigios.

La situación aclara que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ha cumplido su objetivo primigenio a medias. Por una parte, ha conseguido evitar que el terreno fuera adquirido por los promotores inmobiliarios, pero por otra no ha convertido el espacio en un área abierta cultural de y de ocio, que era el propósito central de la administración autonómica.