El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, ha pedido a los fieles oraciones de desagravio tras el robo
El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, ha pedido a los fieles oraciones de desagravio tras el robo - ABC
SUCESOS

El ladrón sacrílego de la iglesia de Santa Isabel esparció la hostia consagrada por varias calles de Jaén

El párroco quiere conocer la identidad del atracador para que sepa que «Dios le perdona»

JaénActualizado:

La transubstanciación es el minuto de oro de la Eucaristía. Sobre la conversión del pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo se edifica la liturgia. De ahí la tristeza de la comunidad católica jiennense tras el robo de la hostia consagrada y el viril (aro que la sostiene) de la parroquia de Santa Isabel, descubierto por el sacerdote cuando oficiaba la misa dominical de 12. La sagrada forma fue hallada poco después en trozos, desmigada, en calles adyacente al templo.

«La alegría de empezar de nuevo la 24/7 se empañó», ha lamentado el sacerdote. La 24/7 consiste en orar ininterrumpidamente todas las horas del día durante una semana. Lo que significa que la parroquia permanece sin cerrar, circunstancia que previsiblemente ha sido aprovechada por el ladrón para cometer la profanación y el presunto acto sacrílego. Presunto porque la primera precisa una conducta ultrajante y el segundo intención de ofender a Dios.

¿La ha habido? Al respecto, el párroco de Santa Isabel, Francisco Carrasco, ha mostrado sus dudas. Por una parte, parece evidente, por cuanto la sagrada forma ha sido desmenuzada y después esparcida, pero por otra no descarta que sea obra de una persona con escasa capacidad de discernimiento. No obstante, el propio sacerdote ha apostillado que tal vez sí hubo voluntad de escarnio dado que el ladrón no robó un ordenador y unas crismeras (recipientes que contiene el aceite consagrado) de plata.

La hubiera o no, al sacerdote le gustaría saber quién es el autor para poder ayudarle. «Debe saber que Dios le perdona por lo que ha hecho». Y eso que lo que ha hecho no es poco. El ladrón entró en la iglesia de madrugada, donde, además del viril con la Sagrada Forma, robó documentos, cerca 200 euros y un portaviático que contenía hostias para enfermos.

El párroco lo echó en falta antes de comenzar la misa, pero creyó en principio que algún miembro de la comunidad lo había puesto en otro lugar. Desechó esta idea cuando al abrir el sagrario para coger la copa de las hostias consagradas para la comunión observó que faltaba el viril.

En ese momento, el sacerdote informó a los feligreses del suceso, con la consiguiente consternación. En este sentido, el sacerdote ha aludido tanto a la pena que ha suscitado el hecho como a las expresiones de amor a Jesús eucaristía del pueblo católico. «Agradecemos mucho las muestras de cariño que estamos recibiendo», ha manifestado el párroco, quien ha dejado claro que la magnitud del robo se deriva de la relevancia de lo robado.

«No es un simple objeto», ha aclarado el sacerdote, que cuenta con el respaldo del Obispado de Jaén, órgano que ha presentado una denuncia ante las fuerzas de seguridad del Estado para que investiguen los hechos. La labor de la Policía Nacional consiste básicamente en identificar al responsable y encuentre el portaviático, ya que en la búsqueda que se realizó tras la misa apareció el viril doblado en un jardín, lo que presumiblemente indica que el ladrón fue consciente de su escaso valor económico.

Otra cosa es el valor religioso. Es tanto, que el obispo de Jaén, Amadeo Rodriguez Magro, ha pedido oraciones de desagravio a la comunidad católica tras el robo, al tiempo que ha anunciado que presidirá una misa con la misma intención que se celebrará el 22 de marzo en la parroquia de Santa Isabel.

En el conjunto de las iglesias de Jaén se oficiaron también misas de desagravio en 2016, a petición del anterior obispo, Ramón del Hoyo, por el robo de la Custodia del convento de Las Bernardas, que fue despojada por el ladrón de sus 120 perlas preciosas, joyas cuyo valor en el mercado ascendía a más de 400.000 euros. En una de las iglesias el sacerdote pidió entonces que, además de por el Santísimo Sacramento, se rezara por el autor del robo. «Lo que nos distingue es el perdón», aclaró.