Malestar por la presencia de Platini en la final de Copa de Gibraltar
Michel Platini - afp
Política

Malestar por la presencia de Platini en la final de Copa de Gibraltar

La UEFA cambia de discurso tras haberse opuesto durante años a la inclusión de la colonia en la UEFA

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La confirmación de la asistencia del presidente de la UEFA, Michel Platini, a la final de la Copa de Gibraltar después de que la colonia fuese admitida por el máximo organismo del fútbol europeo. Una decisión que ha sido criticada por el diputado nacional del PP y alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, ya que en su opinión se trata de «un hecho sin precedentes» que está siendo utilizado por un Gobierno y un ministro principal como Fabian Picardo para «engordar» aún más sus ansias soberanistas.

El dirigente popular ha reiterado su malestar por el trato que se viene prestando por parte de la UEFA a Gibraltar, «a la que ha otorgado el mismo estatus e importancia que al resto de estados que componen este organismo, España entre ellos, tratándose de una colonia».

El encuentro se celebrará a las 16:00 en el Victoria Stadium y enfrentará al College Europa FC y al campeón de Liga, el Lincoln Red Imps. «Después de haber permitido a la colonia británica entrar por la puerta grande, ahora nos encontramos con que manda a su máximo representante, Michel Platini, para tomar parte del primer partido oficial que se celebra en roca después de su incursión», ha censurado el PP. En esta formación consideran que «se trata de una cuestión que va más allá del ámbito deportivo y transciende al terreno político», ya que los reiterados intentos de ingreso en la UEFA promovidos por la colonia fueron sistemáticamente rechazados desde 1997 ante la oposición de España y la propia federación europea. No obstante, un laudo del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) permitió abrir la puerta a la Asociación de Fútbol de Gibraltar ingresar en este organismo.

Landaluce ha señalado que «vamos a seguir cuestionando una decisión y una visita como esta, que podría pretender convertirse en un argumento más para las pretensiones soberanistas del Gobierno de Fabian Picardo».