Agentes vigilan la puerta de la vivienda donde se hallaron los cadáveres
Agentes vigilan la puerta de la vivienda donde se hallaron los cadáveres - EFE/Maribel Chito
sucesos

Un rechazo sentimental, posible móvil del asesinato de la cuidadora de Ronda

El anciano que después se suicidó pudo matar a la chica al no ser correspondido

pablo d. almoguera
Actualizado:

Los investigadores del homicidio de la cuidadora de Ronda muerta supuestamente a manos del marido de la mujer a la que atendía trabajan con la principal hipótesis de que el presunto asesino, un septuagenario que después se suicidó, abrió fuego tras ser rechazado sentimentalmente por la joven.

Aunque los responsables del caso eran poco optimistas a la hora de establecer el móvil de la agresión, las pesquisas de las últimas horas han dado un vuelco a la investigación, que la convertiría en un nuevo episodio de violencia de género con resultado de muerte.

Según ha podido saber ABC de fuentes cercanas al caso, los investigadores consideran que el hombre, Antonio T. M., un taxista jubilado recientemente y de 76 años de edad, sentía algo por la fallecida, Lala F.M., de 29 años y de origen saharaui. Al no ser correspondido o rechazado por la joven, presuntamente le disparó con una escopeta en la espalda y seguidamente se suicidó.

Durante la inspección ocular se recopilaron una serie de indicios que un día después -y tras ser debidamente tratados para poder recuperarlos- han abierto esta nueva línea de investigación, que «es la principal sin descartarse otras». Los dos cuerpos se encontraron en el pasillo del inmueble, ubicado en la calle Soleares, en la barriada de San Rafael, y el presunto homicida presentaba una herida de arma de fuego en el pecho.

La esposa del fallecido, que al parecer padece un alzheimer muy avanzado, se encontraba en el domicilio cuando sucedieron los hechos y, aunque no resultó herida, fue trasladada a un centro hospitalario.

Los agentes creen que su testimonio no podrá aportar mucha información porque «prácticamente» es un «vegetal». La anciana se alimenta por una sonda y los agentes quieren exprimir todas las líneas de trabajo abiertas hasta el momento antes de descartarlas y han solicitado un análisis toxicológico de la comida que se le proporcionaba. También se estaba a la espera de los resultados del reconocimiento médico que se había solicitado a la anciana.

Los hechos se conocieron cuando Emergencias 112 recibió una llamada sobre las 13:00 en la que una vecina de la citada calle manifestaba que había escuchado disparos en una casa próxima. La Policía Nacional se desplazó al inmueble señalado y los agentes hallaron los dos cuerpos sin vida y la escopeta junto al cadáver del hombre.

Rápidamente se acordonó la escena y a los agentes de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Ronda se unieron los investigadores del Grupo de Homicidios y la Policía Científica de la Comisaría Provincial.

«Creían que habían lanzado unos petardos», comentó un vecino sobre las dos detonaciones; mientras que otro se preguntaba «qué se le ha tenido que pasar por la cabeza» a Antonio T. M. para matar a la cuidadora y después suicidarse. Hasta la barriada de San Rafael se fueron trasladando algunos familiares y miembros de la Asociación de amigos del pueblo saharaui en la localidad, a la que estaba vinculada la víctima. La mujer trabajaba para una empresa cordobesa a la que el Consistorio había adjudicado el servicio de asistencia en domicilio a las personas dependientes.