Pedro Fernández Montes en una entrevista
Pedro Fernández Montes en una entrevista - Archivo
Política

El «alcalde perpetuo» de Torremolinos deja el PP

Pedro Fernández Montes gobernó la ciudad durante 20 años bajo las siglas populares, que abandona 43 años después

TorremolinosActualizado:

Pedro Fernández Montes deja el Partido Popular 43 años después de su afiliación. Lo hace con críticas a sus sucesores y a la dirección provincial. Es el fin de una guerra interna con el que fuera «alcalde perpetuo» de Torremolinos durante 20 años. Desalojado del poder por un pacto entre varias fuerzas, que aupó al PSOE de José Ortiz a la Alcaldía y lo dejó batallando por controlar una agrupación local.

Lucha que abrió en un tiempo en el que los populares trataban de sobreponerse a la pérdida del gobierno. Polémico hasta el extremo, se va con el cuchillo entre los dientes, dando titulares y dejando entre ver que puede regresar de la mano de otra formación en la que no será cabeza de cartel.

En 2015, relegado a la oposición, dejó su acta de conejal. Abandonó el pleno municipal con la idea de controlar el partido. Es la razón por la que se mantuvo en la presidencia local. Se negó a dar un paso atrás e intentó partir al PP para evitar que Margarita del Cid, actual portavoz popular en el municipio, candidata a la Alcaldía y sobrina de Ramón del Cid, mano derecha de Fernández Montes durante dos décadas, se hiciera con las riendas del PP, como lo había hecho con el grupo municipal.

Su poder absoluto dejó de serlo. Herido en el orgullo, el hombre que controlaba hasta la última coma que se leía en la televisión local, se rebeló en lo que eran sus últimos bocados dentro del PP. Peleó contra todos por mantener su cuota de poder sin éxito. Sus acólitos hacían la guerra interna para tratar de llegar a unas hipotéticas primarias que le devolvieran la gestión del PP, pero la dirección provincial tenía más que cerrado el relevo.

La regeneración en Torremolinos era inevitable. Soplaban nuevos tiempos e incluso volvía a sonar Danza Invisible. El grupo estuvo vetado en su propio municipio por posicionarse a favor de Los Verdes y en contra de la Guerra de Irak en 2003. Fernández Montes no se lo perdonó. Tardaron 12 años en regresar con un concierto que aglutinó a 7.000 personas. Junto a eso unas elecciones de compromisarios dentro del PP dejó en evidencia una notable pérdida de apoyos. Sus designados no salieron y las urnas se decantaron por las caras nuevas.

Polémico legado

De su gestión se recuerda la rotonda del turista, aquel mamotreto que defendió como obra de arte y regalada por el empresario encausado Rafael Gómez «Sandokan». El exalcalde decía que era una alegoría con un valor de «más de 100 millones de pesetas». Obra que no acaba de ser retirada por el Consistorio, pese a los anuncios de que ha llegado su fin.

Nada comparable con la deuda que dejó su falta de cintura al Consistorio. Aún paga Torremolinos los casi 17 millones que debe al Ayuntamiento de Málaga, según fuentes del municipio, por su negativa a negociar la deuda tras la independencia por los servicios que prestó la capital hasta que se crearon en la nueva ciudad.

Otra polémica más, como las que dejaban sus intervenciones públicas cuando denigraba a algunos colectivos. «Estorbos» llegó a llamar a los discapacitados, para luego decir que sus palabras estaban sacadas de contexto. Parecida a la vez que dijo que había un «turismo de gay de baja estopa» que ahuyentaba a las familias que querían pasar sus vacaciones en Torremolinos. Palabras por las que se vio obligado a pedir disculpas en uno de los destinos de turismo homosexual de referencia en Europa.