Susana Díaz e Íñigo Méndez de Vigo, acompañados por las autoridades, durante la inauguración del Museo de Málaga
Susana Díaz e Íñigo Méndez de Vigo, acompañados por las autoridades, durante la inauguración del Museo de Málaga - FRANCIS SILVA
CULTURA

La apertura de la Aduana confirma a Málaga como «capital de los museos»

Susana Díaz destaca el «esfuerzo de los malagueños» para sacar adelante «una de las pinacotecas más importantes de España»

MÁLAGAActualizado:

Dos décadas después, Málaga cierra el círculo del arte. El Museo de Málaga en la Aduana completa una milla de oro cultural que ha situado a la ciudad, según el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, como «capital de los museos». En la mañana de lunes, se ha ingaurado el museo más grande de Andalucía. Más de 3.000 metros cuadrados de exposición, mas otros 1.500 para colecciones temporales y un amplio plano abovedado para almacén en los sótanos. «Málaga ha sido dotada de una estructura innovadora», ha remarcado Méndez de Vigo, quien ha recitado a la malagueña María Victoria Atencia –hija predilecta de la ciudad y presente en el acto– para destacar «la belleza que se puede ver en este museo».

Una rehabilitación para la que el Gobierno ha destinado 40 millones de euros. Hubo que restaurar un edificio que había sucumbido, en parte, al tiempo y a los diversos usos para crear «un discurso actualizado», según el ministro, porque «la Cultura en este centro es una nueva etapa de desarrollo». Un nuevo comienzo que se inició hace ya dos décadas. Fue un 12 de diciembre de 1997 cuando miles de malagueños salieron a la calle a pedir «la Aduana para Málaga». Y ha sido, como destacó Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, en esta fecha simbólica cuando Málaga recibe al museo que retrata su historia, sus costumbres y guarda los secretos de su identidad. «Este museo es parte del ADN de la ciudad», ha señalado la presidenta andaluza.

«Es una de las pinacotecas más importantes de España, que se ha conseguido con el esfuerzo de los malagueños», ha afirmado Susana Díaz, quien ha explicado que la apertura «es importante para Andalucía» y que Málaga «suma y sigue en la apuesta de hacerse fuerte en la cultura». Un desafío que nace de la colaboración de todas las instituciones, desde la local hasta la nacional, y que proyecta a la capital de la Costa del Sol como un referente en el mundo. «Un sueño que se hace realidad», ha asegurado María Morente, directora del museo, quien ha destacado que la apertura –efectiva a partir del martes– «es la devolución del magnífico museo a la ciudad que lleva su nombre».

Un paso más en la ambición cultural de Málaga. «Se cierra el círculo de los últimos 20 años, pero quedan años por delante para que Málaga siga incorporando más realidades y museos. El único límite es el económico», ha añadido Francisco de la Torre, alcalde de la ciudad, quien ha explicado que la apuesta del gobierno local es «seguir atrayendo al coleccionismo privado». Un ciclo que comenzó con el varapalo de la Capitalidad Cultural para 2016 y que ha convertido a Málaga en una «ciudad cultural permanente». «Ya no nos plateamos ser capital cultural por un año, sino para siempre», ha rematado el alcalde en un museo que guarda a muchos de los grandes autores nacionales.

Un espacio que cuenta con más de 15.000 piezas arqueológicas y 2.000 referencias de Bellas Artes. Un repaso a la historia a los pies de la Alcazaba, que se remonta a la vida en las cuevas y que pasa por los restos megalíticos, fenicios, romanos, visigodos y árabes. Un museo que muestra los mejor del siglo XIX y el XX, que desgrana las aportaciones de los malagueños al pensamiento colectivo. Un lugar que alberga autores como José Gartner, Moreno Carbonero o Enrique Simonet, cuya obra «La anatomía del corazón» es una de las principales imágenes por las que se conoce la colección, que también guarda «El juicio de Paris». «Esa obra nunca estuvo expuesta. Estaba en un salón de la casa de mi abuela. Paris es mi abuelo y las tres Venus son mi abuela. Es una pintura con la que hemos convivido y que ahora está abierta el público en Málaga, la tierra de mi abuelo», han recordado las nietas de Enrique Simonet.

No falta Picasso, Sorolla, Benlliure, Jiménez Aranda o Pedro Sáenz. «Lo que hay de Picasso es una cesión de su secretario personal, Jaime Sabartés, y complementa la exposición del Museo Picasso. No es más que la muestra de la relación de amor que tenía Picasso con la ciudad», aseguraba Bernard Ruiz Picasso, nieto del pintor, que compartió visita entre otros con los herederos de Such, Chicano –artista vivo que expone en el museo– o con María Chinchilla, gerente del Museo del Prado, entre otras personalidades como los consejeros andaluces de Educación, Cultura, Economía y Turismo entre las diversas personalidades políticas, económicas y del mundo de la cultura malagueño que se han dado cita en la inauguración.