Callejón de Fuengirola en el que estaba siendo atracada la mujer a la que auxilió Borja
Callejón de Fuengirola en el que estaba siendo atracada la mujer a la que auxilió Borja - Jesús Mérida

Caso Borja«Borja no hizo ningún acercamiento ni quiso conocer a las hijas de su víctima»

El abogado de las descendientes del ladrón al que mató el chico de Fuengirola asegura que no le «guardan rencor» pero quieren su dinero

MálagaActualizado:

Eran sólo dos adolescentes cuando perdieron a su padre. Del todo, porque tampoco se puede decir que con anterioridad hubiesen podido disfrutar mucho de él. La vida que había llevado su progenitor, el caco al que dio muerte Borja de dos puñetazos en un callejón de Fuengirola cuando se llevaba el bolso de una limpiadora, no había sido un dechado de virtudes.

Preso de varias adicciones (alcohol, drogas) y cautivo en varias ocasiones detrás de unos barrotes por diversos delitos, no era precisamente el padre que arropaba a sus hijas de noche para desearles felices sueños.

Y, sin embargo, ambas sentían «cariño» hacia Pedro, su padre. Al menos así lo asegura a ABC su abogado, que intenta quitar el foco del «acto heroico» cuyas consecuencias pueden llevar a Borja a la cárcel y que señala la importancia de que dos jóvenes quedaran huérfanas a corta edad.

Mostrando la otra cara de un caso que, azuzado por Vox, ha sacudido el país en estos días enfrentando a quienes creen que se ha castigado a alguien que sólo trataba de ejercer el deber de auxilio a una persona a la que robaban y agredían de quienes piensan que sencillamente se ha aplicado la ley escrupulosamente.

«Su relación era la normal que pueden tener unas hijas con un padre en las condiciones de Pedro; él era un enfermo y por culpa de su enfermedad había periodos en que no podían tener trato con él, pero a nivel afectivo sí había cariño y sintieron mucho su muerte», asevera el letrado. Entre otras cosas porque ambas creían que su «enfermedad» se podía curar.

Ahora, las dos chicas tienen 19 y 23 años de edad. Y su orfandad se ha hecho famosa cuatro años después de los hechos, precisamente cuando el autor de la desaparición de su padre ha estado a punto de entrar en prisión. Un recurso de reforma de la defensa de Borja ha paralizado la orden de ingreso inmediato que pendía sobre el chico de Fuengirola.

La Fiscalía de Málaga, incluso, se ha mostrado a favor de suspender la pena de dos años de cárcel que por un delito de homicidio por imprudencia grave. Tendrá que ser ahora el juez quien decida. Si se efectúa el pago de la indemnización a la que fue condenado, de 180.000 euros, lo más probable sería que se librase, al ser su condena no superior a dos años y carecer de antecedentes penales.

Y ellas, ¿quieren ver a Borja preso? Su representante, Enrique Agüera, asegura que no. «Mis clientes no guardan ningún tipo de rencor hacia Borja», enfatiza. Eso sí, siempre que el joven cumpla y pague los 180.000 euros de responsabilidad civil. De ahí que el letrado haya presentado un escrito ante el juzgado oponiéndose a que se suspenda la pena como ha solicitado el fiscal.

Sin demoras en el pago

Este paso no quiere decir, explica Agüera, que las dos chicas contemplen la privación de libertad como una compensación a su pérdida. «En absoluto; no hay ninguna intención de que una persona sin antecedentes condenada por un delito imprudente tenga que ir a la cárcel». Pero lo que no quieren, bajo ningún concepto, es que el cobro de la indemnización se demore 58 años.

Eso sería lo que iba a tardar en pagarse de ser aceptada la petición de la defensa de Borja de hacerlo en plazos mensuales de 250 euros. Ahora, el escenario ha cambiado radicalmente gracias a la cuestación puesta en marcha por Vox. En pocas horas, se recaudaron 110.000 euros que sí han sido aceptados por el chico al tratarse de donaciones anónimas. Le quedarían 64.000 euros por pagar pues ingresó 6.000 antes del juicio.

«Despreocupación» hacia las hijas de su víctima

«Ellas tienen todo el derecho a querer ser resarcidas por los daños derivados del asesinato de su padre», indica el abogado, que recuerda también la «despreocupación» mostrada por Borja hacia su víctima tanto en los días posteriores al suceso como en toda la fase de instrucción, «en la que no hizo ningún tipo de acercamiento ni trató de conocer a las hijas del difunto».

Más duro que el de las hijas, sin embargo, es el parecer de los padres de Pedro, también personados en el caso. En unas declaraciones recogidas por Europa Press, su abogado afirma que los progenitores de la víctima de Borja no están de acuerdo con que se suspenda la pena de prisión. El letrado entiende que sí hubo «dolo» en la acción que terminó con la vida del delincuente, «un chico descarriado» al que sus padres se tiraron toda la vida «intentando encarrilar».