Bomberos bajan al puesto de mando con el plan de rescate - F. SILVA
RESCATE DE JULEN

Se busca un milagro para Julen en la Sierra de Totalán

El niño entra en el «tiempo límite» para ser sacado del pozo con vida, según los expertos consultado

Rescate de Julen, el niño que cayó a un pozo, en directo

El rescate de Julen vuelve a atrasarse y podría ser el miércoles

TotalánActualizado:

Hace una semana que Julen cayó al pozo de Totalán. El niño de dos años jugaba con su prima –un año mayor– junto a un orificio de 25 centímetros y 110 metros de profundidad de un sondeo de agua abandonado. El pequeño se encajó y su padre se lanzó al suelo a socorrerlo. Por acto reflejo y, al verse atrapado, trató de agarrarse. Al levantar los brazos el pozo lo succionó. Cayó por el hueco y, desde entonces se le busca sin descanso.

Se ha abierto una mina en medio de Dolmen del Cerro de la Corona de Totalán para buscarle y sacarlo de ahí con vida. «Hay preparado un equipo de primera intervención para cuando salga poder entenderlo. Nuestra ilusión es sacarlo con vida», explicó Rafael Gálvez, coordinador del equipo de Emergencias desplegado en la zona.

El tiempo apremia, pero el operativo confía en que en el corazón de la Sierra de Totalán se va a producir un milagro. Esto es cada vez más difícil. Las posibilidades de hallar a Julen con vida se complican conforme pasan las horas. «Estamos en el tiempo límite», explica el pediatra Jorge Muñoz, que trabaja en cooperación y que atiende a ABC desde Chad, donde está en una intervención de dos semanas.

Su experiencia le dice que cada día que pasa es más complicado sacar a Julen vivo de ese angosto agujero. «El oxígeno es importante, pero si no tiene agua ni comida no sobreviviría más de una semana o diez días», señala Muñoz. Puede tener aire por la composición de suelo, ya que la aglomeración de piedra de pizarra –según los geólogos– deja pasar el aire.

Cápsula para bajar al pozo en la zona de rescate
Cápsula para bajar al pozo en la zona de rescate - F. SILVA

Sin embargo, los tiempos de las labores de rescate vuelven a poner a prueba el milagro. Ángel García Vidal, representante del Colegio de Ingenieros de Caminos y Minas de Málaga, que coordina las labores técnicas de rescate, explicó que la construcción de un pozo paralelo al de Julen para que entre el equipo de salvamento a por el niño se vuelven a retrasar. Aventuró que el pozo iba a estar acabado en la mañana del lunes, si se pasan las capas duras que impiden perforar a un ritmo normal.

En la última comparecencia ante la prensa, el ingeniero explicó que sólo habían podido avanzar hasta los 45 metros, hasta las 20.00 horas del domingo. El pozo tiene que tener una profundidad de 60 metros, que sumados a los 23 de la plataforma que se ha hecho por debajo de la boca del pozo donde está Julen, llegarían a los 83 metros de profundidad en el pozo donde está atrapado el pequeño.

Una vez acabada esta obra, hay que encamisarlo –revestirlo con un tubo para que no se derrumbe–. Labor en la que se tardan unas 6 horas. Tras esto, se acondiciona para la Brigada de Salvamento Minero de Asturias, que entraría –según los nuevos plazos pasado el mediodía del lunes–. Para el rescate todo el material está preparado, incluso se ha hecho ya alguna prueba de cómo se debe trabajar bajo tierra.

Durante el lunes hubo una reunión de coordinación para repartir los roles de cada equipo dentro del pozo. La cápsula especial está en el lugar del salvamento y la grúa para guiarla también. Sólo falta que puedan entrar con los mineros, para que caven la galería de cuatro metros hasta el pozo donde está Julen atrapado. Esta labor puede tardar unas 24 horas, si no hay más complicaciones.

Trabajos en la zona del pozo donde está Julen
Trabajos en la zona del pozo donde está Julen - F. SILVA

El rescate, si el niño está entre los 71 y 74 metros, que es donde se va a mirar en un primer ataque al sondeo abandonado, se demoraría hasta el martes. Con estos plazos, según los expertos, el niño estaría «en el límite temporal» para que se produzca un milagro. «Hay que tener en cuenta el estado emocional y eso tampoco le va a ayudar. Este niño no creo que escuche sonido de ningún lado y estará aterrado», afirmó Muñoz.

El sondeo estaba seco, la prospección por la que se cayó Julen se abandonó por falta de agua. «Si hubiera humedad puede chupar las paredes para hidratarse, pero no creo que sepa esto, aunque lo puede hacer por instinto natural», explica el pediatra, que dice que siendo realistas y con la complicada situación en la que está el pequeño ve «improbable» que siga vivo, pero añade que «estamos en tiempo y no es una cuestión de oxígeno».

«Los niños aguantan más que un adulto», reafirma Muñoz, coincidiendo con la opinión del presidente del Sindicato Médico de Málaga, Antonio Martín, que aseguró a ABC que un niño «tiene tres veces más aguante que un adulto» en este tipo de situaciones. Por esta razón, según los expertos consultados, sorprende que en desastres naturales que son los niños los que aparecen vivos, mientras los adultos fallecen, por ejemplo, entre escombros de un terremoto.